De la mano de Jonathan Caouette, el documental musical All tomorrow’s parties se construye como un gran puzzle-collage, un relato sinuoso y sin orden cronológico en el que se entremezclan en igualdad de condiciones imágenes en cine, teléfonos móviles, archivos televisivos y todo tipo de calidades de vídeo, procedentes de grabaciones amateurs, profesionales o íntimas, para proponer un documental más sensitivo que documentado.
Material
Ningún nombre más apropiado que Material para una película-muro que parece construida, más que montada y filmada, bajo las indicaciones de un capataz, y que, a los ojos del espectador, mucho más que como una narración, se levanta como la lenta y minuciosa elaboración de un muro que termina por rodearle en su butaca, encerrándole en un espacio entre cinematográfico y real en el que sólo caben él y su conocimiento o desconocimiento de la historia.
Independencia
A medio camino entre la hipótesis cine-científica, el acercamiento lúdico y la reinvindicación política, el proyecto, tan cinematográfico como político de Martin pasa por imaginar un cine filipino que nunca existió, y así reinvindicar una identidad filipina usurpada por las sucesivas dominaciones extranjeras.
Díptico. Caja cerrada y Love and words
Por ese agujero negro del barco se escapan no sólo los peces, acumulados sin fin en una montaña que nunca alcanza su propia cima, y las energías de los trabajadores, apenas reconocibles entre la marabunta de peces y el trabajo nocturno, apenas retratados como cuerpos-máquina, sino también las aspiraciones del documental narrativo, que se desliza aquí hacia la fascinante abstracción extraída de lo real.
IDFA 2006. La tentación del documento
Cinco de diez. Cinco días, de los diez que duraba la edición 2006 del International Documentary FilmFestival of Amsterdam, no son suficientes para hacer una crónica completa de un festival inabarcable. Porque el IDFA sigue la peligrosa tendencia de todos los festivales, sea cual sea el género que aborden, de crecer sin medida, de abrumar al espectador, al profesional, al aficionado, al despistado, con una programación que daría vida a tres o cuatro festivales medianos.
