Notas para un documental sobre Jordà

Conocí a Joaquín Jordà hace casi exactamente tres años. Dio una clase en el Master en Documental de la Universidad Autónoma de Barcelona, recuerdo que presentó El encargo del cazador (1990), su documental sobre el cineasta y amigo Jacinto Esteva.


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Conocí a Joaquín Jordà hace casi exactamente tres años. Dio una clase en el Master en Documental de la Universidad Autónoma de Barcelona, recuerdo que presentó El encargo del cazador (1990), su documental sobre el cineasta y amigo Jacinto Esteva. También recuerdo que no salió de la sala, tampoco vio el filme. Estuvo sentado en el escritorio las casi dos horas que dura la película, de espaldas a la pantalla, esperando a que los alumnos la termináramos de ver. Recuerdo que eso me pareció extraño. También recuerdo haber observado a Joaquín mientras se iba a tomar un taxi, me pareció un personaje alucinante. Nunca pensé que terminaría hoy escribiendo este texto y haciendo una película sobre él.

Después de trabajar estrechamente con Joaquín durante casi exactamente un año, siendo su secretaria, ahora puedo empezar a hacer un documental sobre los intentos de hacer un documental sobre él y lo que pasó entremedio.

Todo empezó hace año y medio. Un grupo de amigos y yo decidimos hacer un documental sobre un cineasta catalán que nos llamó mucho la atención. Un hombre que había vencido una enfermedad y que se encontraba en su mejor momento creativo para seguir haciendo cine, a pesar de las secuelas de un infarto cerebral.

Hicimos un calendario de entrevistas y comenzamos el rodaje. Teníamos muchas ideas para el documental, pero la verdad es que no encontrábamos la forma en que acercarnos a este personaje casi mítico. Pensábamos que sería difícil de cazar y resultó que cayó rendido en nuestros brazos.
Como cierre a la primera entrevista que mantuvimos en su estudio de la calle de la Cera, había preparado un cava con el que, al descorchar la botella, brindó por que el proyecto llegara a su fin. Nada más conveniente.

Lo seguimos en el inicio del rodaje de la parte audiovisual para Literaturas del exilo, una exposición organizada por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y que trataba sobre la expatriación de escritores catalanes durante la Guerra Civil española. Visitamos los espacios y los caminos de la ruta que siguieron estos escritores, los lugares en los que se escondieron y el camino por el que llegaron a Francia. Nosotros sólo llegamos hasta un pueblo muy cercano de la frontera física entre este país y España. Ahí nos despedimos. Recuerdo muy bien el último plano: la furgoneta verde de Jordà alejándose por un camino curvo.

Cuando Joaquín volvió del viaje, me propuso ayudarle con sus cosas, ser su secretaria. Me dio carta abierta para filmar su casa, así que conseguí una camarita “handycam” y comencé a grabar. Mientras tanto, mis amigos y yo nos distanciábamos.

Hubo un momento en que todo cambió: a Joaquín le pasaban cosas y todo se hacía más difícil ¿Cómo continuar? ¿Era preciso continuar? Seguí cargando con la cámara prestada, muchas veces sin atreverme a sacarla.

Ni Joaquín ni yo sabíamos lo que yo quería llevando esa camarita, grabando momentos buenos, otros un poco forzados… hasta que un día me dijo que no lo grabara más, menos en ese momento de su vida; que no quería que nadie hiciera ese documental. Justo en ese momento me di cuenta que yo tampoco quería hacer ese documental. Estaba haciendo algo que no entendía del todo. Me dijo que le hiciera una propuesta concreta y que ya vería él si la aceptaba.

A partir de entonces, no tenía mucho tiempo- él mismo me lo decía-, había que buscar una forma definitiva. Empecé con una serie de entrevistas con Joaquín, pero ahora con un operador profesional. Dejé las camaritas “handycam” para otra ocasión.

Hablamos de su infancia, de su vida en Madrid, de su historia… Pensaba en muchas analogías, quería basarme en el personaje bíblico de San Pablo, el que se cae del caballo persiguiendo a los cristianos. Cuando tuvo el infarto, él mismo hizo esa analogía para describir la experiencia. Dándole vueltas a esta idea, había organizado su vida mediante las caídas de caballo que había tenido.

Tampoco parecía la forma, él ya había hablado demasiado de ello y lo de San Pablo parecía ser demasiado elaborado. Con la cámara encendida y rodando, hablé de esto con él. Me dijo que ya había pasado mucho tiempo, que ya tenía que terminar ese documental, que tendría que montarlo y que si me faltaba rodar algo, que ya lo haríamos.

Fue la conversación más natural de todas. A veces las cosas tienen que ser así y con él, necesariamente tenían que ser así.

Ahora todo cambió y tengo que terminar el documental. Queda alguna cosa por rodar y mucho por montar. Casi no me dedico a nada más que a eso.

—-

Alejandra Molina es realizadora y técnico de sonido. Imparte clases de sonido en el Master en Documental de Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autánoma de Barcelona.

4 Comentarios

  1. Jose Urriola 05/02/2007 | Permalink

    Mi querida Alejandra:

    Yo también estuve en ese brindis, yo también recuerdo al viejo oso decir “Yo brindo porque lleguemos al final”. A la distancia y con toda convicción yo alzo hoy mi copa y te digo: “Yo brindo por ti, libra tú por mí y por todos”.

    Un fuerte abrazo, se te quiere y recuerda.

    Jose

  2. D 26/02/2007 | Permalink

    Yo no estuve en el brindis. Pero si recuerdo el tiempo en que se gestó el proyecto, un “deadline” antes de un “pitching”. Una madrugada de esas de Barcelona en que sólo se mueve el viento, alguno que otro “chaval” que regresa de marxa y un nitbus. Cuatro de la madrugada romper noche, llegar con los ojos hinchados y nada en las manos. Quedó suspendido, yo me ausenté. Le vi buen futuro, le deseé buen futuro contrario a lo que algunos puedan pensar. Espero que todo vaya bien en ambas orillas del río, que florezcan ambas. Que crezcan cosas nuevas en ambos lados. Que algún dia el tiempo lime las asperezas y que todo quede como anécdota para un café de media tarde. Que Jordá esté complacido y por supuesto que descanse en paz.

  3. Alberto 13/08/2008 | Permalink

    ¿Y ese documental está terminado? Me interesaría mucho verlo.

  4. B&D 14/08/2008 | Permalink

    El documental ya está terminado. Su título es “No tiene sentido… estar haciendo así, todo el rato, sin sentido”, puedes leer una reseña del mismo aquí: http://www.blogsandocs.com/?p=105

    Verlo supongo que será en festivales. En TV3 ya se emitió.

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