Liste, pronunciado Líster

El nuevo filme de la profesora y cineasta Margarita Ledo se ocupa de recuperar la memoria de una figura controvertida, la del comandante y dirigente comunista Enrique Líster. Hay que decir en primer lugar que esta no es una biografía cinematográfica al uso. Siguiendo el modelo de Chris Marker en Le tombeau d’Alexandre (1992), Líster, […]


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El nuevo filme de la profesora y cineasta Margarita Ledo se ocupa de recuperar la memoria de una figura controvertida, la del comandante y dirigente comunista Enrique Líster. Hay que decir en primer lugar que esta no es una biografía cinematográfica al uso. Siguiendo el modelo de Chris Marker en Le tombeau d’Alexandre (1992), Líster, como Medvedkin en la del francés, es una figura que representa la memoria del siglo XX. Si en uno el referente era la Unión Soviética, en el otro son los vaivenes del marxismo internacional, desde la época posterior a la revolución de Octubre y de la ilusión del Frente Popular, a las luchas populares del Tercer Mundo en los 60 y la lucha antifranquista en el exilio. En ambos cineastas, una idea central, la del comunismo como ideología central del siglo, y una pregunta lanzada al espectador, menos explícita en el caso de Liste, pronunciado Líster: la de cómo enfrentarnos con este legado desde el presente, más allá del sentimiento de pérdida y melancolía.

Ledo trata de ofrecer las diversas facetas de Líster, a través de una articulación compleja de la multitud de materiales que maneja, montados en una falsa trama cronológica. Falsa porque la película la hace estallar en constantes ramificaciones, en sugerencias que quedan sin explorar y en la irrupción constante de diversas líneas narrativas (1). Liste, pronunciado Líster es un documental en el que como espectadores tenemos la sensación de acompañar a la cineasta en una búsqueda, la de cómo engarzar todas las piezas, de cómo hacerlas significativas dentro del tejido del filme. Porque, a diferencia del filme de Marker citado arriba, no hay una voz que nos guíe por las diferentes imágenes. Ledo abandona la factura clásica de su anterior Santa Liberdade (2004) y opta por dejar que los materiales hablen por sí mismos, lo que –al menos en un primer visionado –hace que a veces cueste encontrar asideros que nos permitan situarnos dentro del relato. A pesar de estas dificultades, el paso adelante (2) merece la pena, y el resultado es en conjunto mucho más sugestivo que el de su anterior largometraje. Muestra de esto es el majestuoso y largo plano inicial, que abre un espacio simbólico y mítico que el filme vendrá a llenar, y que como dispositivo reflexivo funciona mucho mejor que el inicio de Santa Liberdade, que abría con un tono poético que quedaba totalmente desconectado, a mi entender, del tono dominante en el resto de la película.

Dentro de las diferentes piezas que componen Líster, hay tres que me llaman la atención por encima de las demás. En primer lugar, uno de los grandes aciertos del filme es la restitución de la palabra de Enrique Líster. Figura sobre la que se sostiene todo el discurso, su voz aparece en contadas ocasiones, pero situada dentro del esquema con una gran sabiduría, adueñándose del filme. La imagen de Líster adquiere una potencia extraordinaria, como en la entrevista de TVE, en un extraordinario (por expresivo) plano corto, que rima con otro de los momentos fuertes del filme: el primer plano de entrevista de su viuda en una cama de hospital. Un plano perfectamente escogido que nos habla de la necesidad de escuchar una palabra que desaparece, que corre el riesgo de ser olvidada, como hasta ahora lo había sido la de Líster. En el eje que marcan Líster y su mujer se sitúan los momentos de mayor emotividad del filme, y la introducción de Ledo en el terreno de lo privado, del Líster oculto, insospechado, iluminado por una mirada diferente.

En segundo lugar, la película aparece constantemente atravesada por el imaginario de la época, que se convierte en protagonista casi al mismo nivel que la figura de Líster. Ledo traza largos pasajes en los que juega con el metraje de archivo, tratando de obtener de este una sensación, un tono determinado (caso de la introducción al fragmento de la emigración en La Habana, o el de Moscú), o bien una lectura histórica. En este último sentido, destaca el pasaje que se toma del filme Chapaiev (1934), de los hermanos Vasiliev. Con las imágenes de la película soviética se da cuerpo al Líster militar, representado así por el modelo que había decidido imitar. Aquí, Ledo sustituye la historia por la fábula, el mito (convenientemente puesto en imagen) se vuelve más significativo que lo real. Como en la escena de la toma del Palacio de Invierno en el Octubre (1928) de Eisenstein, la reconstrucción sustituye al acontecimiento. Una idea que Ledo parece recoger de Patino, la de “otro tipo de relación con los materiales, con el placer de cortar y tirar, perdiéndole el respeto a la veracidad en corto y emergiendo el contenido como propuesta autoral”(3). El archivo aparece también ligado a lo emotivo, a la relación especial que une a la cineasta con el metraje que nos queda de Galicia (1936) de Carlos Velo, el gran filme perdido del republicanismo español, y que enlaza a Líster con lo mejor del período, con la utopía de la creación de un nuevo paradigma social, despedazada como el propio filme que representa esos anhelos.

En último lugar, hay que destacar el teatrillo montado por Ricard Salvat y una serie de actores, que ponen en escena diversos cuadros que tratan sobre situaciones de la República y la Guerra Civil. Escenas que se acercan en algún modo a Brecht, no tanto por la noción de distancia, sino más bien por el intento de captación del gestus social y por su funcionamiento como cuadros altamente simbólicos en su asumida falta de naturalismo. Se nos ofrecen también las discusiones de los actores sobre las situaciones que se van a representar, unas discusiones en las que entra lo personal y lo ideológico. Como nos señala uno de los participantes –en lo que parece una lectura involuntaria de la relación entre película y espectador–, su posicionamiento político influye inevitablemente en la forma de enfocar su actuación. Pero este interesante planteamiento fracasa en Líster por falta de espacio para desarrollarse, y que bien podría haber dado lugar a un largometraje propio en la línea de Buenaventura Durruti (1999) de Jean-Louis Comolli, en el que este asiste a los ensayos del grupo Els Joglars mientras éstos exploran la manera de contar la historia del conocido dirigente anarquista. Una opción que descarta la cineasta gallega, que prefiere ofrecernos un complejo puzzle en el que dar cabida a Líster y su contexto, ofreciéndonos una lectura crítica y reflexiva muy alejada de lo que estamos acostumbrados a ver cuando se invoca el manido tema de la memoria histórica.

– – –

(1) Ver la excelente entrevista con Margarita Ledo contenida en el libro Al otro lado de la ficción (Josetxo Cerdán y Casimiro Torreiro eds, Ed Cátedra, Madrid, 2007) donde la cineasta señala los diversos caminos que marcan la vida de Líster.
(2) Preludiado por una muy interesante pieza corta, donde ya se apuntaba esta evolución hacia un montaje más libre: Fala e terra desta miña terra, Manuel María (2005).
(3) Margarita Ledo Andión, Del Cine-Ojo al Dogma 95, Paidós, Barcelona, 2004, p. 171.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Margarita Ledo
Guión: Margarita Ledo
Intérpretes: Mónica Camaño, Margarita Fernández, Anxo Laborda, Zé Paredes
Producción: Xosé Luis Ledo Andión
Producción Ejecutiva: Margarita Ledo
País y año de producción: España, 2007.

10 Comentarios

  1. silvia 14/11/2007 | Permalink

    Eu so podería explicar con imaxes o que dentro de sí contén o documental do Líster. Agradezo que alguén o traducise en palabras.
    Silvia.

  2. antón 19/11/2007 | Permalink

    En verdad, yo salí convencido, tras ver el documental, de una cosa ¿quien era ese tal Enrique Lister?.
    Si me tienen que explicar con palabras lo que no han conseguido hacer con imágenes, malo.
    Una vez oi al pintor Laxeiro: “yo lo que tengo que hablar de mi pintura está ahí colgado”. Si tengo que explicar mi obra, ¿para que la he hecho?, podía haberla escrito y que el público se la imagine (otros a esta acción les llaman libros).
    Después del “gran plano del principio” (grande por su duracción, no en tanto a su composición ni fotografía) ya me perdí. Y aún me quedaban dos horas por delante.
    Me perdí en el trabajo del tipógrafo, me perdí en su vida, me perdí en la condición de Lister como persona (¿era un machote conquistador?), me perdí en el teatrillo, me perdí en esos ¿brigadistas? intentando marcar, pateticamente, el paso por el monte, me perdí en las declaraciones de la mujer (al no oirlas bien en su mayor parte). Tantas veces me perdí que no se ni donde me encuentro.
    Lo malo es que ya me pasó lo mismo con su anterior documental (Santa Libertade) donde si no conocía la historia salía del lugar sin seguir conociéndola.
    Y lo peor es que escuchar la declaración de Salvat diciendo de que esta obra había que pasarla en los institutos le encuentro un problema, ¿si a la edad de uno no se entera de uno no se entera de quien es E.L:, un rapaz con 17/18 años va a enterarse de algo?

  3. willie 20/11/2007 | Permalink

    Mi percepción acerca de “Liste pronunciado Lister” es, quizás, la opuesta de la expresada en el comentario previo (escrito por Antón). El hecho de que el documental sobre Lister se aleje del previsible convencionalismo de la narración clásica, “cronológica y ordenada”, le imprime, desde mi punto de vista, un interesantísimo vuelo y alcance. El espectador termina sabiendo “todo” sobre Lister, pero lo irá aprehendiendo de forma no lineal sino -por decirlo de alguna manera- “circular”. Lister es el hilo conductor, el denominador temático común al que siempre se vuelve, pero el documental, tanto ideológica como estéticamente, abre un espectro amplísimo, que lleva a reflexionar sobre una multiplicidad de temas disparados por la figura del protagonista: los tiempos de Lister, el especialísimo entramado sociopolítico español y europeo de esa época; la dimensión pública del personaje y su dimensión privada; la influencia de Lister sobre aquellos que lo concieron íntimamente y en vida, pero también sobre aquellos que se sienten conectados con él desde el presente. El abordaje de Lister como personaje es “caleidoscópico” y prevé un espectador cuya mirada y predisposición sea cooperativa con este principio de construcción, que se aleja de todo “didactismo”. En este sentido, Ledo elige tomar partido por una propuesta definidamente personal y autoral. El día del estreno, escuché el comentario de un estudiante que le decía a otro: “es una mezcla de documental y “película rara”. En su espontaneidad, el comentario me pareció sumamente afinado. Efectivamente, “Liste pronunciado Lister” se encuadra en el genero documental y lo trasciende, al mismo tiempo. Dan cuenta de esto la elección del largo y climático plano de apertura (que nos introduce en el tema y en el personaje a tratar a través de la vía de la metáfora); la multiplicidad de personajes, recursos y situaciones empleadas para la evocación y “construcción” de la figura de Lister (su esposa, sus hijos, militantes de la actualidad, actores que actualizan los códigos de las breves representaciones republicanas en improvisados teatrillos). La música de Mercedes Peón (que hasta el momento jamás había compuesto para el cine) es otra clara apuesta al riesgo y la no previsibildad
    continuará……..

  4. x 20/11/2007 | Permalink

    Querido Antón:
    Ante o teu mail creo receitaríache o seguinte: volver ler a crítica de Ambruñeiras e despois volver ver a película. E se despois diso aínda te segues preguntando quen era Líster o remedio xa non é doado. Dende logo que non é unha película para comer pipocas de millo, non é unha película para os que están afeitos a ver o non-cine; é unha película para degustar aos poucos e para seguila remoendo fóra da sala. Apoio totalmente a crítica de Ambruñeiras porque é sobre todo iso, unha crítica onde os méritos deste film quedan máis que patentes.

  5. admin 21/11/2007 | Permalink

    LISTE, pronunciado LISTER, me ha sorprendido gratamente.
    Impresionante y camaleónico, este hombre de guerra y paz, parecía cubano en Cuba, gallego republicano en España y ruso en Rusia….
    He salido con la sensación de que tendría que verla nuevamente para poder disfrutar de toda la información y matices que recoge, tanto en los archivos como en las entrevistas, todas ellas tan contundentes.
    Me parece una aportación valiente, original y por supuesto de gran valor histórico
    Me han enternecido los relatos de las hermanas “con más miedo que vergüenza” y especialmente ver el cambio que presentaba en cada entrevista su mujer, frágil y deteriorada en una primera aparición y mejorada en cada entrevista posterior. Al hablar de su vida con Liste recuperó la risa tal vez perdida y el brillo de enamorada en sus ojos sin edad.

    Una delicia la intervención del teatrillo dirigido por Ricard Salvat y un acierto la música de Mercedes Peón.

  6. chapaiev 22/11/2007 | Permalink

    ‘Liste, pronunciado Liste’, como ben tece García Ambruñeiras, trascende a figura de Enrique Líster e sitúase nunha caste de teoría do século XX. Esa é unha das chaves inevitábeis se se quere entrar no filme. Quen foi o comunista de Calo xa o pon nas enciclopedias.

  7. miguel 23/03/2008 | Permalink

    Hola, buenas noches

    Estoy muy interesado en ver esta pelicula pero vivo en Barcelona y no se donde conseguirla…

    Alguna idea! ?

    Gracias

  8. Sílvia 25/03/2008 | Permalink

    Hola Miguel,

    Por el momento la película está rodando por diferentes festivales así que hasta dentro de algún tiempo no entrará en fase de distribución comercial.
    De todos modos, si hay algún pase en Barcelona, te lo haremos saber.

  9. rosa 27/08/2008 | Permalink

    A mi tambien me interesaría conseguirla en DVD. Si algun@ se enterara de ello agradecería lo comentara.
    Graciñas.

  10. Alba 13/03/2009 | Permalink

    Hoxe proxectouse a película en Compostela. Fun a vela e quedei alucinada, que maneira de contar unha historia… O respecto polo que se conta, o tratamento, a forma de construír o fío narrativo… É un dez. Merece a pena vela con atención, sen flocos de millo. Creo que na imaxe está todo o que Ledo quere dicir, só se trata de prestar atención, de deixarse levar, de conmoverse ao ritmo que marca a cámara. Só podo dicir, bravo!

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