In-Edit 07, Viajes de realidad a través de la música

Cinco y sigue creciendo. In-Edit ha logrado consolidarse en su quinta edición con una equilibrada y más que óptima programación. A la convocatoria de este año han acudido documentales de factura más convencional heredera del reportaje televisivo, documentales recuperados que se contemplan hoy como leyendas del (sub)género, apuestas más arriesgadas de intención experimental y/o sensitiva y unas cuantas piezas que aunando elementos sitúan en el tema del viaje y en el valor del espacio su punto de partida.


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In-edit: Kurt Cobain: about a son

Cinco y sigue creciendo. In-Edit, Festival Internacional de Cine Documental Musical de Barcelona, celebrado entre el 25 de octubre y el 1 de noviembre de 2007, ha logrado consolidarse en su quinta edición con una equilibrada y más que óptima programación. A la convocatoria de este año han acudido documentales de factura más convencional heredera del reportaje televisivo – léase combinación de materiales de archivo con entrevistas a los músicos -, documentales recuperados que se contemplan hoy como leyendas del (sub)género, apuestas más arriesgadas de intención experimental y/o sensitiva y unas cuantas piezas que aunando elementos sitúan en el tema del viaje y en el valor del espacio su punto de partida.

Atrás quedan los años de proyecciones en el Teatro Club Helena del barrio barcelonés de Gracia, la celebración consecutiva del festival en Barcelona y en Madrid o el intento por abarcarlo todo estructurando el cartel en múltiples secciones temáticas de idoneidad cuestionable. La organización optó con buen criterio por simplificar y dividió en dos secciones un programa que ha recogido la producción más interesante del panorama nacional e internacional de los dos últimos años: Sección Oficial (15 filmes) y la paralela Sección Exedlents (28 filmes). A esos títulos se sumaron la presentación especial de The U.S. vs John Lennon (Estados Unidos, 2006), un “documentado documental” que retrata cómo el FBI y la administración Nixon trataron de asfixiar los talones de Lennon en su etapa de ex beatle activista junto a Yoko Ono, y una sección nueva, a modo de retrospectiva, que homenajea a “los héroes del documental musical”. El elegido este año ha sido Don Letts, ex disc-jockey, figura notable de la esfera punk en el Londres de los 70 y realizador, entre otros, de los proyectados Punk: Attitude (Estados Unidos-Reino Unido, 2005), The Clash: Westway to the world (Reino Unido, 2000) y George Clinton: Tales f Dr. Funkenstein (Reino Unido, 2006), a concurso en la Sección Oficial.

PERCEPCIÓN SUBJETIVA: EL VIAJE
Es la primera fuente de la que comenzaron a brotar las historias. Los héroes abandonaban el hogar para lanzarse a la búsqueda de algo o de alguien. Seguramente sea una constante temática del género/subgénero que nos ocupa. No obstante, los filmes con más fuerza vistos durante la quinta edición del In-Edit sitúan su énfasis en el tema del viaje y en la significación del espacio más allá de la simple contemplación de rutas y cambios de ciudad que implica una gira de conciertos.

Tanto en Global Metal (Canadá, 2007) como en Life in loops: A Megacities Rmx (Austria, 2006), la travesía comienza con la intención de rastrear ciertas consecuencias del “fenómeno globalización”. En el caso del primero, el punto de partida es más concreto. Sam Dunn y Scott McFadyen -que fueron premiados en el In-Edit pasado por Metal. A headbanger’s journey (Canadá, 2005), primera parte de este díptico- buscan en las ciudades más inesperadas focos de heavy metal, bandas y fanáticos, que vienen a demostrar que hasta un movimiento musical que nació como pasto de outsiders se ha globalizado. Así es como este par de sociólogos y metaleros captan con su cámara la presencia del metal más duro desde el Brasil de Sepultura hasta los grupos que toman el testigo en Israel, Marruecos, Rusia, Indonesia o Irán. Life in loops: a Megacities Rmx, de Timo Novotny, parte de un planteamiento más ambicioso que pretende denunciar las infrahumanas condiciones laborales que sufren los más desfavorecidos. La cámara sigue y persigue a individuos casi anulados que se comportan como piezas móviles en un perverso engranaje de dinámica calculada y automatizada. Novotny toma imágenes de un filme anterior, Megacities (Austria-Suiza, 1998), de Michael Glawogger, y las combina con nuevo metraje rodado en México, Moscú, Nueva York, Tokio… Este filme se ha colado en la sección Exedlents por la importancia que concede al ritmo y por la pretendida sincronización entre imagen y audio (banda sonora de los Sofa Surfers). Tiene Life in loops algo de las históricas sinfonías urbanas, algo de El hombre de la cámara (URSS, 1929), de Dziga Vertov, aunque su discurso es el inverso. El movimiento sigue siendo clave del cine, pero al otro lado de la máquina, símbolo del trabajo, Novotny contempla ojos tristes y amansados, sufrimiento y vagas esperanzas de una vida mejor. El ritmo pierde el equilibrio en alguna que otra ocasión y por momentos se cargan en exceso las tintas sobre lo trágico, pero estas flaquezas no logran desestabilizar el conjunto, una impactante reivindicación de rostros y cuerpos anónimos.

En Kurt Cobain: about a son (Estados Unidos, 2006), van también rastreándose las huellas dejadas por el líder de Nirvana en el espacio en combinación con su voz. La película que se ha alzado con el Premio In-Edit Beefeater al Mejor Documental Internacional es una de las aproximaciones a músicos más arriesgadas e insólitas realizadas hasta la fecha. Del músico quedan su voz y sus palabras y la posibilidad de revisitar las ciudades donde creció y se hizo (Aberdeen, Olympia, Seattle). Son éstas las claves del documental que levanta el americano A. J. Schnack a partir de la selección de fragmentos de una entrevista de más de 25 horas realizada al propio Kurt Cobain y que conservaba aún en cassettes Michael Azerrad, autor del libro biográfíco Come as you are: The story of Nirvana. Es el propio Cobain quien parece regresar para contar su historia lejos del acoso de las cámaras-paparazzi y de la prensa más sensacionalista. No suenan los temas de Nirvana, sino los de las bandas admiradas por Cobain. Schnack recupera de este modo la voz íntima del músico del Northwest.

Life in loops

LA VUELTA DE IDA
Casi siempre – considerando los parámetros de los viajes literarios y fílmicos más clásicos – al viaje de ida le sucede un viaje de vuelta. Es esta travesía de regreso la que protagoniza dos títulos proyectados en la Sección Oficial: Return to Gorée (Luxemburgo-Suiza, 2007) y Sigur Rós: Heima (Islandia, 2007). Por una parte, Return to Gorée, de Pierre-Yves Borgeaud, es la materialización de un viaje propuesto por el músico senegalés Youssou N’Dour que consiste en seguir el rastro musical dejado en las músicas negras por los esclavos africanos que partieron de Gorée destino a América. Reivindicando como necesidad el acto de recordar, N’Dour hace converger en esa ciudad-símbolo del comercio de esclavos a cantantes de gospel, jazz, blues… Los va localizando en diferentes puntos del planeta y los reúne en un concierto colectivo final.

Sigur Rós: Heima es nuestro punto de llegada en este apartado, el segundo viaje de ida que sucede al de vuelta al que nos referiremos y es sin duda, uno de los viajes-visión más intensamente sentidos durante los ocho días de In-Edit’07. La organización convino realizar una tercera proyección no contemplada en el programa para permitir el visionado del documental a todos aquellos que se quedaron a las puertas en los dos pases previos. El principal acierto de Dean Deblois con Heima ha sido saber traducir el concepto-mensaje que la banda quería comunicar. Tras la ruta de conciertos internacionales de 2006, Sigur Rós regresó a Islandia (el vocablo “heima” significa “en casa”). La incatalogable banda islandesa quiso entonces expresar agradecimiento a su tierra y a los islandeses. Comenzaron a dar conciertos sin avisar en lugares imprevisibles: iglesias, lugares abandonados, parques naturales… y acabaron en Reykjavik dando uno de los conciertos más multitudinarios en la Historia del país – éste sí fue anunciado -. Deblois capta durante ese regreso el anclaje íntimo de la banda con Islandia, el universo geográfico y humano que origina/inspira sus músicas y letras, la enigmática atmósfera que provocan sus instrumentos y la voz de Jónsi. El fascinante resultado final le debe también mucho al montaje del británico Nick Fenton.

VISTO Y NO VISTO
No pudimos verlo todo y se nos escapó Pepe Sales: pobres pobres que els donguin pel cul (España, 2007), Premio In-Edit Beefeater al Mejor Documental Nacional. Albert Pla y Lulú Martorell se aproximan a la trayectoria de un catalán polifacético, Pepe Sales, poeta, músico, pintor y cofundador del grupo de rock Bocanegra. El Premio Beefeater del Público recayó en Old Man Bebo (España, 2007), de Carlos Carcas, que, a nuestro juicio, recompensa más a la figura del portentoso pianista cubano que al documental en cuestión, de resultado bastante convencional al ir entrelazando entrevistas, material de archivo y voz en off. El filme fue estrenado internacionalmente en el marco del In-Edit por su realizador, por el productor Fernando Trueba (que sigue promocionando la figura de Bebo tras Calle 54 y El milagro de Candeal) y por el mismo Bebo Valdés.

Las ocho jornadas de In-Edit’07 dieron para esto y para mucho más: para crónicas sobre estilos musicales y bailes (rumba, twist, punk, funk, hip hop), para primeros planos de quienes quedaron a la sombra de grandes artistas (Big brother & the holding company, banda que acompañaba a Janis Joplin) y para otros tantos retratos más de figuras y bandas (Blondie, Standstill, The Who, Anita O’Day, Scott Walker, Elvis, Arvo Pärt, Sonic Youth, The Fall…).

Dos últimos apuntes para cerrar. En el capítulo Exedlents y como propuesta distinta, el realizador Steve Lippman, alias Flip, se marca con Travelers (Estados Unidos, 2002-2006) tres breves piezas experimentales. El segmento-videoclip con David Bowie, genial. Finalmente, y como largometraje recuperado, no podemos obviar la fantástica experiencia de haber podido disfrutar en pantalla grande Let’s get lost (Estados unidos, 1988), el cuadro en blanco y negro que Bruce Weber le hizo a Chet Baker a finales de los 80. Poco después caería desde la ventana de un hotel en Amsterdam…

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