Docúpolis 07, un viejo chiste sobre dos ancianas

Docúpolis no responde a sus propósitos iniciales ni a las expectativas que levantó por el hecho de ser el primer festival de cine documental que se hizo en España. El rumbo para 2008 debería tomar cambios. No pequeños retoques, sino verdaderas revoluciones. Si todo permenace igual no merecerá la pena seguir prestándole atención.


Imprimir articulo    
Inicio   1 2

En lo que se refiere al contenido de la retrospectiva no intuimos ningún camino concreto. Líneas formales ya muy trabajdas (Abuelas de la revolución y Porciones de tiempo se basan en entrevistas a ancianos que hablan de sus vidas a lo largo del siglo XX, cuyos relatos se ilustran con imágenes de archivo), o notables carencias técnicas como en La ruta de la fraternidad y de la unidad (1999) de Maja Weiss. En el catálogo del festival Weiss es descrita como: “cineasta valiente y una de las pocas directoras eslovenas que ha tenido éxito en Europa (…) Recientemente el festival Crossing Europe le dedicó una sección especial a ella y a su marido, el cineasta y músico alemán Peter Braatz”. Parece pues un sin sentido programar solamente su primer trabajo (1999), muy irregular en todos los aspectos, cuando su filmografía empieza a crecer: actualmente cuenta con siete largometrajes y algunos, con importantes premios.

Según lo visto nos quedamos con dos ideas: los documentales ofrecidos son inferiores – en realización, en conceptos, formalmente – por ejemplo, a la mayoría de obras finalizadas en los masters de cine documental de nuestro país y por lo tanto traerlos a Docúpolis es una aportación débil. La segunda idea es que partiendo de estas premisas de “retrospectiva” y “país” podemos “invitar” desde las Islas Fidji hasta Groenlandia, eso sí, sin saber que traerán.

3. “Y LAS RACIONES SON TAN PEQUEÑAS”

3.1 Disminuye la cantidad
Una mayor cantidad de pelícuas proyectadas no asegura una mejoría de un festival, es más, en algunos casos ocurre lo contrario. Pero en Docúpolis’07 a la vez que la calidad de la programación es muy discutible (temática social omnipresente, una sola línea formal, películas ya proyectadas en la ciudad), la cantidad de proyecciones y actividades ha bajado mucho. El porqué de esta bajada podría excusarse en la falta de recursos económicos, aunque siete años parecen tiempo suficiente para sentar unas bases y una solidez donde posteriormente poder despegar, o como mínimo mantenerse. Esta edición 2007 ha llegado al mismo número de proyecciones y actividades (68) que en la primera edición (65), un balance muy pobre teniendo en cuenta la propuesta de otros años (125 en 2002, 122 en 2003). ¿A qué es debido? ¿Seguirá así en sus próximas ediciones? ¿Los responsables del festival no deberían manifestar algo sobre ello en su catálogo o en su web?

3.2 Las secciones caen como moscas
Docúpolis a lo largo de este tiempo ha tenido interesantes secciones que poco a poco han ido desapareciendo y han sido escasamente subsitutuidas. “Taller Doc’up” (un buen taller-pitching para desarrollar primeros proyectos), “Taller Raval”, categoría “Temática Urbana” – que también perdió su premio de 3.000€ -, la muy útil idea del “Video a la carta”, la sección de “Documentales del Mediterráneo” organizada por el mercado Medimed… A esta lista, este año hay que añadir una nueva ausencia y muy importante, la sección “Autor invitado”, un agujero decepcionante. Anteriormente siempre se había vinculado a la edición algun nombre conocido (Joris Ivens, Eduarno Coutinho, Luciano Emmer, Joaquim Jordà) pero esta vez se quedó en blanco. Por si fuera poco, la sección “Rescat” también había aportado nombres como Marta Rodríguez, Goran Radovanovic o Artavazd Pelechian, pero en este 2007 se conformó con piezas del proyecto (como no) social Witness del músico Peter Gabriel y la Fundación Reebok de Derechos Humanos. No hubo ni una sola mesa redonda.

4. ¿A DÓNDE VAMOS?
Sería injusto no reconocer los méritos de Hugo Salinas, director, creador y alma máter del proyecto, del enorme esfuerzo que ha representado llegar hasta aquí. A lo largo de estos años recordamos sesiones memorables, con películas ignoradas, resucitadas por el festival, como el Cortázar de Tristan Bauer o Agarrando pueblo de Ospina, proyecciones como la de El caso Pinochet de Guzmán con la sala completamente llena, o excelentes seminarios como el de José Luis Guerín. Sin ir tan lejos la selección de seis de películas de Ivens o la proyección de Chats Perchés de Chris Marker – en una sala pequeña también llena del todo – en la pasada edición.

Pero actualmente Docúpolis no responde a las expectativas que levantó por el hecho de ser el primer festival de cine documental que se hizo en España, ni a sus propósitos iniciales (“nuestra apuesta por un documentalismo renovado nos ha impulsado hacia una búsqueda de nuevos lenguajes, nuevos formatos, nuevas vías para el desarrollo del género, un punto de referencia internacional”) (5). Sólo encontramos un lenguaje que vehicula el evento y en ningún caso se ha convertido en un punto de referencia, como por ejemplo sí lo ha hecho el Festival Punto de Vista de Navarra en sólo tres años.

¿Qué debe hacer Docúpolis de cara al 2008? Otros festivales de la misma ciudad, tanto los nuevos (DocsBarcelona, MICEC) como los consolidados (Alternativa, Mostra de Dones, el ciclo Xcèntric, el ciclo El documental del mes…) le comen buena parte del territorio documental por todos lados. ¿Qué opciones quedan? ¿Transformarse abiertamente en un festival de cine y derechos humanos? ¿Repetir lo mismo cada año sin aportar nada significativo al panorama cinematográfico de Barcelona? ¿Hasta cuándo? ¿Porqué Barcelona – con sus escuelas de documental, con su multitud de festivales, con su público latente – no puede tener una programación como la de Docslisboa (en su cuarta edición octubre 2007 se proyectó la última película de Wang Bing, la última de Philibert, también Losnitza, Mekas, Ackerman, Mathias Müller, Lech Kowalsky, Brakchage, Man Ray, Kubelka, Jean-Claude Rosseau…) o Cinéma du Réel de París? Se acabó un ciclo en Docúpolis. El rumbo para 2008 debería tomar cambios. No pequeños retoques, sino verdaderas revoluciones. Si todo permenace igual no merecerá la pena seguir prestándole atención.

– – –

(5) www.docupolis.org, primera edición.

Inicio   1 2

2 Comentarios

  1. Christian 15/11/2007 | Permalink

    Buen análisis de lo que es actualmente Docúpolis… Muchos de los que hemos asistido a todas sus ediciones lo hemos sentido como una oportunidad perdida, para ser cómo tú dices un festival de referencia y el festival de documental que Barcelona necesita…
    Pero claro, Barcelona es una ciudad extraña… en la que parece imposible aunar esfuerzos y dónde cada uno (”frente al otro” y esto es importante, al tiempo que enfermizo) trata de barrer para su casa, excluyendo y pegándose por sus miguitas de pan y por crear su propio guetto… Ya lo decías un poco con el artículo de Loca academia de festivales… En fin… sería interesante abrir estas lineas de debate… La propuesta queda en la red

  2. Marta 16/11/2007 | Permalink

    Estoy de acuerdo con el artículo. La última edición de Docúpolis ha dejado mucho que desear. Creo que por un lado van a lo fácil, que es recoger cosas que ya se han visto en otros festivales, (quizá la distribuidora les hace un dos por uno), o en la televisión, (eso ya no tiene nombre).
    Por otro lado creo que el documental es un género que, ya de por sí, tiende al rollo ONG, que es muy válido, pero no es el único. Precisamente en el documental hay sitio para todo, y un festival de documentales tendría que servir para mostrar la amplia gama de colores que este género puede dar. Y Docúpolis no lo hace, sino que parece, cada vez más, un festival de derechos humanos, y de ésto ya hay uno en Barcelona, por cierto.

    Quizá ese sea el problema, la cantidad de festivales que hay en esta ciudad. Antes la gente abría bares, ahora organiza festivales. Y claro, imagino que tendrán que repartirse las subvenciones, así que cada vez tienen menos dinero, y eso repercute en la calidad.
    ¿No seria mejor que bajase el número de festivales y aumentase la calidad de los mismos? Supongo que si esto sigue así, muchos se hundirán, y sólo saldrán a flote los mejores.

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO