Márgenes. Festival online de cine español al margen. Resistencia y acción

Nueva piel para la vieja ceremonia: asistimos al nacimiento de Márgenes, un festival de cine español on-line y gratuito. Los partisanos comienzan a construir espacios de resistencia cultural.


    Post2PDF

SOBRE UNA RAMA SIN HOJAS
Parafraseando a la poeta Rebeca Yanke, la cultura debe crecer entre, como la hierba que se esfuerza por aparecer en el intersticio de los ladrillos. Hoy asistimos a la decapitación de cualquier ecosistema que favorezca el intercambio de ideas y la visibilidad de alternativas a las grises actuales, así que más que nunca es necesario el espacio y la voluntad de resistencia. Como el Seminario Internacional Punto de Vista, que viene a suplir la edición de un festival que la economía ha decidido que pase a ser bianual, el Festival Márgenes nace en un contexto de crisis. Pero no por ello derrotado, ni mucho menos.

La idea es sencilla: ofrecer durante unos días, del 20 al 29 de Febrero de 2012, la posibilidad de ver en streaming y con calidad diez películas a través de una pagina web. Películas poco o nada vistas con anterioridad y que tengan pocas perspectivas de entrar en el circuito comercial o incluso en el circuito de festivales tradicionales. Y funciona.

Conviene revisar, eso sí, qué es lo que entendemos por margen. Porque no todo lo que se hace fuera de la industria lo es, ni siquiera en términos económicos. Que una película cuente con un presupuesto muy bajo o incluso ínfimo no es siempre sinónimo de que no haya recibido ningún tipo de subvención. En el festival hemos podido ver desde películas realizadas con el dinero del bolsillo del autor/autores, hasta películas financiadas de manera colectiva mediante aportaciones desinteresadas, pero también obras que están apoyadas por diferentes entidades, según el caso.

Gonzalo de Lucas explicaba durante la introducción a una reciente sesión de Xcentric, en el CCCB, la historia ya conocida de Georges Melies extasiado ante la proyección de las películas de los hermanos Lumière en el Salon Indien. No estaba el por aquel entonces mago asustado por el tren que se abalanza sobre el primer término del encuadre, ni divertido ante la comida del bebe, si no arrebatado por la capacidad del cinematógrafo de captar, en un margen de la pantalla, el movimiento de las hojas de un árbol mecidas por el viento.

Queda claro pues que la idea de margen nace con el mismo cinematógrafo y es inherente al dispositivo; la técnica cinematográfica lleva consigo la posibilidad de dar cabida a aquello que normalmente pasa desapercibido, o de tornar maravilloso lo cotidiano. La corriente subterránea que transporta posibilidades expresivas arriesgadas, comprometidas, alternativas, discurre paralela al discurso oficial —ideológico, económico— hasta nuestros días.

Es inevitable referirnos al formato del festival, al menos, por ser la primera vez que se ofrece algo así al público. Este modelo ofrece indiscutibles ventajas, como una disponibilidad más amplia con respecto a la idea tradicional de festival o como la no jerarquizacion de las propuestas. Es cierto que Raya Martín, director de Buenas Noches España una de las películas disponibles, posee un prestigio internacional superior al resto de autores, pero también lo es que este hecho no se ve reflejado en una aparición de su nombre más destacada dentro de la propia web ni que esté programado a mejores horarios que el resto. Principalmente porque el horario lo elige el espectador.

Por el contrario, es evidente que la duración de las películas presentadas sufre una limitación temporal. Ninguna de las diez superaba la tradicional hora y media del largometraje convencional, mientras que abundaban las obras de hora y diez minutos. El visionado en casa favorece las piezas de menor duración, puesto que el grado de atención difícilmente será el mismo que en la sala de cine, a oscuras, aislado.

Puestos a buscar elementos en común, es curioso que casi todas las películas se hayan rodado en muy poco tiempo, debido en parte a la escasez de presupuesto, en parte a la voluntad de los directores o a la naturaleza del proyecto. Incluso una de las películas que se salta esta tendencia, el diario de Ion de Sosa True Love, en el fondo no hace mas que responder a la urgencia de un sentimiento de ruptura amorosa —Ángel Santos, al referirse a este filme, habla de esa inmediatez característica de la canción pop, de la necesidad de hablar, de decir las cosas de golpe, todo a la vez—.

El hecho de filmar poco tiempo y el que las películas sean cortas facilitan que el relato se resienta por partida doble: no permite la reflexión del cineasta y el tiempo que se deja a los procesos relatados no es suficiente para el espectador, que difícilmente llega a comprender un proyecto en su totalidad. Los autores ya no sienten la necesidad de abarcarlo todo. Los objetivos están lejos de obras como Milestones (John Douglas y Robert Kramer, 1975) o Amsterdam Global Village (Johan van der Keuken, 1996 ). En general, no solo en lo que respecta al cine, nos hemos acostumbrado a conocer una parcela muy pequeña de un acontecimiento que siempre se inscribe en un acontecimiento mas global, con mas ramificaciones. Siempre me queda la duda de si, pretendiendo ir al hueso, precisamente por la falta de mas elementos el hueso no se llega ni a rozar. Tengo la sensación de que las películas anteriormente citadas son mucho mas concretas, compuestas como están de elementos muy heterogéneos, que aquellas que intentan centrarse en una única anécdota. La citada obra de van der Keuken es un desparrame absoluto de emociones, de situaciones, de lugares… Sin embargo uno tiene una sensación de concreción absoluta, de unidad perfectamente trabada, por paradójico que resulte.

MÁS DE MENOS 
Aunque es imposible precisarlo en términos absolutos, puesto que la voluntad del evento es mostrar obras indefinidas por naturaleza, la presencia de filmes de carácter mas documental se hallaba equiparada a la presencia de obras “de ficción”. La obra ganadora, True Love  aspira, como ya avanzábamos, a servir de exorcismo de una ruptura amorosa. Como una canción de Los Planetas. Mezcla de diario íntimo de su director con la descripción del paisaje berlines donde de Sosa vivía en aquel momento, asistimos al paso de las estaciones en las calles de la capital alemana, desde la ventana de la habitación o en su lugar de trabajo. Pese a sus altibajos, o gracias a ellos, la película acaba siendo tanto una suerte de retrato personal y generacional (mezcla de dolor, tedio y sentido de pérdida) como un relato de amor al cine.

Tanto Rayito (Lois Patiño, 2009) como Margarita (Albert Pons, 2011) pertenecen al formato de documental mas clásico, en el que seguimos a los dos personajes protagonistas en su rutina diaria. La película de Patiño aborda de manera convencional los quehaceres de un mimo que se disfraza de payaso. Los mas interesante reside quizás en las fugas/ensoñaciones del payaso en las ruinas de la antigua cárcel de Carabanchel, de reminiscencias tarkovskianas. Por su parte, Albert Pons relata la convivencia de dos ancianas en un piso del Raval barcelonés, ambas con sus historias personales y su desprecio mutuo que muestra mas necesidad de afecto y de comunicación que un verdadero odio.

El proyecto de Lucina Gil, de poco más de una hora de duración, se ve lastrado por la cantidad y variedad de personajes que aparecen. Los veinte primeros minutos están dedicados a presentarlos a todos y, como es lógico, después no tiene tiempo de desarrollar coherentemente ninguna historia. Los amores difíciles (2011) trata de observar la evolución de mujeres, hombres y niñas en su difícil relación con el amor durante un verano. La puesta en situación se confunde con la puesta en escena, de forma que se socava cualquier intención documental.

Circo (Colectivo Los Hijos, 2010) nace de la voluntad de sus autores de filmar un largometraje en un día. Durante una jornada registran con su cámara las labores que realizan los integrantes de un pequeño circo familiar ambulante, desde que llegan a un pueblo por la mañana hasta que recogen y se van por la noche, una vez acabada la función. Los Hijos firman aquí su obra mas convencional, con su excelente precisión y atención a la composición —homenaje a El regador regado de Louis Lumière (1895) incluido—, pero sin las dosis de humor y referencialidad habituales.

El rugido de un avión a punto de aterrizar rompe la contemplación serena durante el primer plano. Así empieza Holidays (Víctor Moreno, 2010) quien utiliza una estructura alterna para hablarnos de la isla de Lanzarote. Por un lado, los bellos paisajes volcánicos filmados mientras acompaña a diferentes personas que trabajan para mantener el patrimonio de la isla. Por otro, los videos domésticos de una familia de turistas “todo incluido” que apenas se preocupan por el ecosistema que, sin pretenderlo, ayudan a degradar. Moreno invoca la presencia de Cesar Manrique a lo largo de todo el metraje como ejemplo de intelectual y habitante implicado en un uso sostenible de los bienes de Lanzarote.

Los espectadores no podemos más que estar agradecidos y ser optimistas. Mientras el director de la Academia de Cine, Enrique González Macho, aún muestra serias dudas por lo que respecta a la viabilidad del cine en Internet, propuestas como este festival demuestran que es necesario y posible mostrar obras arriesgadas por este canal, ya que cada vez son menos los espacios off line dedicados a las mismas. No estamos hablando del futuro, sino del presente. Márgenes, por su parte, tras esta primera edición, exitosa pero también de tanteo, debe esforzarse en definir muy bien su selección para los próximos años, de forma que realmente se convierta en un foro para películas necesarias no sólo por su condición de “marginales”, sino también porque aportan algo diferente a lo que ya vemos de forma habitual en las salas comerciales o en televisión.

2 Comentarios

  1. Gerardo 26/03/2012 | Permalink

    Desde aquí, dar la enhorabuena (no vi en su página ningún espacio para hacerlo) a la gente de Márgenes, por la iniciativa. Se agradece que uno puede llegar a ver una selección que de otra manera me sería imposible.

    Ánimo y a seguir facilitandonos la vida a, nosotros, espectadores “marginales”.

  2. Gracias por el artículo !

    Diego Rodríguez hace muchos años que ya comenzó a mostrarnos una sensibilidad, pasión, amor y alegría por el cine y la vida, tan inusual en el “mundillo del cine” como necesaria en el mundo que vivimos cada día. Felicidades !

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO