Loca epidemia de festivales

Para las Administraciones públicas la tendencia ha sido considerar a todas estas actividades por igual, sin detenerse a analizar en profundidad objetivos, organización, excelencia artística, pertinencia o implantación social, e incluso valorando muy superficialmente su repercusión pública. A excepción de los ‘oficiales’ o de los que se benefician de ciertas… llamémoslas ‘conexiones’ personales, parece que la política de ayudas a festivales ha seguido aquel slogan de los ochenta: café para todos.


    Post2PDF
Inicio   1 2 3 4

“Una de las (contundentes) conclusiones de la Muestra de Cine Europeo Contemporáneo de Barcelona: en España hay demasiados festivales”. Fotogramas, julio 2007. Sección Fahrenheit 451.

En los últimos meses han aparecido en los medios y secciones de información cinematográfica diversas declaraciones que apuntan a que el número de festivales en el Estado español es superior al deseable. La cita que abre este texto, por ejemplo, surge de las conclusiones a una mesa redonda que contó con la presencia de los directores de varios festivales importantes: José Luis Cienfuegos (Gijón), Àngel Sala (Sitges), José Luis Rebordinos (Donostia), Manuel Grosso (Sevilla) y Luis Miranda (Las Palmas). En otra mesa redonda, en este caso organizada por Cahiers du Cinéma España, Pedro Zaratiegui (Golem Distribución) declaraba: “Estamos viviendo una eclosión escandalósamente abrumadora y estúpida de festivales a lo largo de todo el país”.

En la opinión publicada, es decir en el discurso legitimado por los diversos medios de comunicación, parece ser que se está construyendo un consenso al respecto, y puede no pasar mucho tiempo hasta que ello se convierta en una creencia sostenida de manera más general. Como habitualmente existe un cierto desfase entre un desequilibrio y las manifestaciones del mismo, puede afirmarse que el problema, si es que existe, no es nuevo.

Cariño, he encogido a los niños
Uno de los primeros análisis mínimamente estructurados al respecto apareció el pasado año en el diario La Vanguardia, en un artículo de Salvador Llopart que, haciendo referencia a la situación de Barcelona, se titulaba de manera harto apropiada En estado de festival permanente. Llopart radiografiaba el panorama barcelonés con certera brevedad: el reducido tamaño, la escasa profesionalidad, la constante precariedad económica, la duplicación de propuestas parecidas y lasaturación del calendario. Cabe resaltar la perspicacia del periodista al introducir estos problemas y vicios, hasta el momento individuales y privados, en cuestiones de discusión pública, con intervención incluida del entonces conseller de Cultura de la Generalitat Ferran Mascarell, que como buen político esquivó deportivamente todo apunte comprometido y se dedicó a establecer lo obvio: la abundancia de festivales “habla primero de un deseo de ver un cine diferente por parte de un público, y después de la existencia de grupos de aficionados capaces de llevar su compromiso por el cine hasta el punto de organizar, por sus propios medios, eventos como los citados”. (2)

La descripción de Llopart es, con pocas modificaciones, aplicable al panorama español: exceptuando un reducido grupo de ‘grandes’ festivales, encontramos una enorme masa de pequeños certámenes con los mismos problemas. La estructura de los festivales españoles mimetiza, pues, la del cine patrio: en lugar de una industria, se ha optado por organizarse en una miríada de minifundios… subvencionados, eso sí.

El uso de las comillas en el párrafo anterior no ha sido inocente: los grandes festivales españoles, Donostia incluido, encogen cuando se comparan no ya con la primera división internacional (Cannes, Toronto, Sundance, Berlín…), también con la segunda (Rotterdam, SXSW, Films du Monde…) especialmente en relación al impacto industrial e internacional de los mismos. A nivel organizativo, las estructuras de nuestros festivales no resisten tampoco comparación. Por ejemplo, un evento tan consolidado como Sitges tiene una estructura estable, a mi entender, absolutamente insuficiente para los objetivos y envergadura del festival, lo que pone de manifiesto el difícil trabajo que debe realizar el equipo liderado por Àngel Sala, independientemente de que también sea susceptible de crítica, como todo en este mundo.

Y es que en los últimos años se ha puesto de moda poner a los festivales de toda la vida a caer de un burro. Ya sea por ‘problemas’ en la programación y en la organización, o por las decisiones incomprensibles del jurado, eventos como Gijón, Sitges y sobre todo Donostia han recibido palos que, más o menos justificados, a veces no tienen en cuenta las dificultades a las que estos se enfrentan, exacerbadas por la proliferación de nuevos festivales, que ha afectado especialmente a los históricos.

Por ello -y utilizando jerga de gacetilla económica-, que la oficialización de la burbuja festivalera que abre este texto haya venido de la mano de los directores de algunos de estos festivales grandes es en parte lógico, si bien no deja de ser irónico. Lo mismo puede decirse del hecho de que se haya producido en la ciudad de Barcelona, posiblemente el lugar del universo conocido con más festivales por metro cuadrado. Por poner un símil, es como si un grupo de grandes promotoras inmobiliarias anunciara que sobran promotoras a patadas… y escogiera Valencia para hacer el anuncio.

Inicio   1 2 3 4

14 Comentarios

  1. David SM 09/09/2007 | Permalink

    Grandioso artículo. No podría estar más de acuerdo con lo que se dice en él. En Barcelona hay festivales de cine como setas, es necesario reflexionar y actuar lo antes posible. Haciendo tributo a Deodato, el autor lo podía haber titulado HOLOCAUSTO FESTIVALERO !!!

    PD: el logo del Cryptshow es genial ! Roger Corman o Tobe Hooper estarían orgullosísimos !

  2. Baldrick 09/09/2007 | Permalink

    Baldrick | September 10th, 2007 at 5:43 pm
    Excelente artículo. Gente que ha arrancado un festival quizás no es del todo consciente de la importancia que ello conlleva o no le dan el valor que yo creo que deberían darle a su propio proyecto. Lo digo por la manera que algunos cierran (Festival de Drets Humans en Barcelona, 3 ediciones en los Verdi y desapareció en 2006 o el Posible o el OVNI… no se sabe si están muertos o desaparecidos provisionalmente). No hay notas de prensa, las webs están abandonadas, con programas de anteriores ediciones… ¿cómo es posible? ¡qué falta de respeto por tu propio trabajo y por los espectadores!

  3. Carlos 11/09/2007 | Permalink

    Como siempre, “Blogs & Docs” es un referente por su seriedad en los análisis. Compartamos o no alguno de sus puntos de vista.

    ¿Qué tiene de malo que existan muchos festivales de cine en Barcelona?
    ¿Acaso perjudica al espectador?
    ¿Acaso una amplia oferta de lo que sea perjudica a alguien?
    El mundo está cambiando. La globalización es implacable y su tendencia es reduccionista. No caigamos en su trampa.

    La única opción al reduccionismo es la diversidad, señores… aunque nos de más trabajo y tengamos que pensar y reflexionar antes de elegir. Ahora, en Barcelona, tenemos una amplia oferta para elegir… aunque existan problemas éticos y de superposición de fechas. ¿Es que en este país no existen los problemas éticos? Con el mismo criterio lógico podríamos decir que existen demasiadas webs y/o publicaciones sobre cine (en google salen 14 millones trecientas mil páginas en español sobre cine). A mi no me molesta porque sé lo que quiero y cómo buscarlo.

    O podríamos llegar a creer que también existen demasiados partidos políticos pues con sólo dos bastan, así no tenemos que pensar. O podríamos llegar a pensar que la democracia es ir a votar cada cuatro años, así deciden por nosotros y no tenemos que pensar ni ‘perder el tiempo’ participando.

  4. Sergei Kiriakov 11/09/2007 | Permalink

    creo que comparar la democracia y el hecho de ir votar cada 4 años, con el sinfin de festivales que hay en barcelona es demagogia.
    lo que es INCREÍBLE es que aun habiendo tantisimos festivales hay MUCHISIMAS peliculas de calidad, q ganan festivales de renombre, q son importantes, q la critica experta las reseña… y no llegan a estrenarse en España! O se estrenan con un año de retraso (”En pleno 2007, cualquier tiempo perdido es una clara invitación al robo” como dice acertadamente el texto).
    Entonces cabe preguntarse… ¿como es posible? ¿Como es posible que habiendo tantísimos festivales las pelis claves del año a menudo ni se estrenan?

  5. Pedro Chincoa 12/09/2007 | Permalink

    Muy bueno el artículo.”Demagogia a lo grande” hacen los mismos que se benefician de ciertos prrivilegios políticos y encima no aprueban la difusión de nuevos medios. Lo que resulta obvio es que la programación de las salas es lamentable. Creemos festivales grandes, donde siempre caben los mismos, y dejemos que bambi y sus compinches participen del proselitismo.

  6. Juan CC 12/09/2007 | Permalink

    Variedad de festivales. Estoy de acuerdo con el comentario 3 de Carlos. El resto es miedo.

  7. Kiriakov 14/09/2007 | Permalink

    sacado del cahiers de este mes, sobre el festival de san sebastián: “… resuenan clamorosas ausencias de títulos cruciales todavía ausentes de las pantallas españolas, como son las últimas realizaciones de Van Sant (Paranoid Park), Sokurov (Alexandra), Wong Kar-Wai (My blueberry nights), Naomi Kawase (El bosque de luto), Hou Hsiao-Hsien (El viaje del globo rojo) o Nicolas Klotz (La questions humain).” texto de Carlos F. Heredero. Me pregunto: ¿llegarán estas películas a barcelona o madrid en breve a través de sus numerosos festivales? No.
    Así pues tenemos mucha variedad de festivales, pero escasa capacidad para traer el cine del momento, el cine de calidad, la vanguardia. Tenemos muchos jugadores pero seguimos en tercera división. Quizá sería el momento de cambiar el entrenador, quizá la directiva, o como medida drástica cambiar de club.

  8. albert 22/09/2007 | Permalink

    Gus Van Sant, Sokurov, Wong Kar-Wai, Naomi Kawase, Hou Hsiao-Hsien… la vanguardia? ¿la vanguardia de qué? ¿la vanguardia de los festivales internacionales de cine de autor?

  9. jfcls 24/09/2007 | Permalink

    Por fin alguien que dice algo cuerdo. Estoy con Albert en eso de ¿la vnguardia de qué? Con lo bien que estaba el articulo del Sergi y luego todo ese lloriqueo pesado de ¿por qué no estrenan a Sokurov en mi pueblo? Venga ya. ¡¡¡¡¡SEPTIEMBRE DE 2007!!!!! (lo digo por si algún atrevido historiador del cine del futuro, pongamos el año 4379, da con estos comentarios y no se sabe situar muy bien: pues eso, septiembre de 2007, no de 1959, cuando nace la nouvelle vague, ni de 1969, cuando nuestros papas se iban a Francia a ver pelis de autor, ni de 1979, cuando las de Rosellini ya las han pasado por la tele, ni de 1989, cuando ya existe el video, ni de 1999 cuando circulan muchos dvds pero todavía no es posible bajarse una peli de la red). Septiembre de 2007: ¿quieres soukurov? bájatelo de la red o vete a verlo a uno de los 300 festivales que hay… y si no lo programan, mejor, hasta puedes descubrir algo nuevo, o al menos diferente de lo que los gurus de la crítica bendicen en este país de atrasos atávicos y cainitas

  10. S.K. 25/09/2007 | Permalink

    “Van Sant (Paranoid Park), Sokurov (Alexandra), Wong Kar-Wai (My blueberry nights), Naomi Kawase (El bosque de luto), Hou Hsiao-Hsien (El viaje del globo rojo) o Nicolas Klotz (La questions humain)” ¿están en la red? no creo.

    así sólo conseguimos ghettos culturales, sólo tienen acceso a ellas quienes entran en este sub-circuito de pases de dvd’s, o pueden viajar a los festivales o a París. Es genial para quienes las vemos, pero frustrante al intentar hablar de ellas, pues muy poca gente las ha visto.

    ¿Para que sirven los festivales sino es para difundirlas?

    ¿Cómo podemos bendecir o maldecir los gurús de la crítica sino hemos visto las películas?

  11. Trini, la perdiz 27/09/2007 | Permalink

    En 1969 mi padre no se iba a Perpiñan a ver cine de autor… se iba a otra cosa el pillín.

    Yo hablo un poco de los festivales de documental que es en los que he estado y me he encontrado siempre la película que ganó en IDFA, la que ganó Documenta, la de la Berlinale y al final son las que se llevan los premios creándose un círculo del que no salimos en dos años. La verdad es que casi desde el Festival Zinebi de Bilbao que no descubro muchas cosas porque siempre se repite lo mismo en los diferentes eventos erótico festivos a los que acudo. Casi ni entro a la sala ya. Resumiendo, es sorprendente la igualdad de criterios que tienen los programadores de este país para seleccionar siempre los mismos documentales aunque excluya de esta tendencia a los de Navarra (que tendrá otros puntos flacos ).

    De todas formas me aplico el cuento aunque yo encantao porque así me junto con los colegas.

  12. mou 17/01/2008 | Permalink

    La pregunta es: ¿Para qué sirven los festivales? o ¿A quién benefician los festivales?. Como bien dice Trini, al final es un círculo vicioso en el que te acabas encontrando las mismas películas y los mismos documentales. Los festivales deberían tener como prioridad dar a conocer a la crítica, al espectador a los distribuidores, a los productores, etc. nuevas propuestas, nuevos talentos, en definitiva, tomar más riesgos cuando se seleccionan los proyectos. Pero no, parece ser que una gran mayoría de los programadores y directores de festivales lo único que quieren es tener en sus eventos las películas o documentales más premiados y así asegurarse vender cuantas más entradas mejor y luego poder leer en la prensa que su festival ha sido un éxito de público y que la calidad de su cartel ha sido maravilloso, auqnue luego el 80% de ese cartel no encuentre sála de exhibición. ¿Se miran realmente los programadores todos los proyectos que llegan a sus manos o sól
    o aquellos que llegan con la etiqueta de haber estado en ciertos festivales y haber ganado no se cuantos premios?

    Me ha sorprendido ver como en el Festival de Cine Documental Punto de Vista este año sólo ha entrado en la programación de largometrajes un documental español de los 185 que recibieron para ser seleccionados. La gran paradoja es que pese a ser una producción española, según dicen, el documental se ha realizado en USA. El director es de USA y la historia también sucede en USA. ¿No deberían los festivales nacionales apoyar y proyectar más producciones de aquí? ¿Tan infames son los 185 documentales que les han llegado para no seleccionar un par de ellos?. Y esto es sólo un ejemplo.

    Si que hay masificación de festivales, estoy de acuerdo, pero resulta que en los grandes festivales no cabe todo y hay que crear ghettos como los festivales gay y lésbico, los eróticos, los de terror, los pro-derechos humanos y así un largo etcétera.

    Acerca de la vanguardia que algunos comentáis, yo tengo muy claro que esas películas sólo las podré ver en DVD o puede que en algún festival. Entiendo que en el cine de mi pueblo no van a proyectar nunguna película de Hou Hsiao Hsien ni de Gus Van Sant ni tan siquiera de Isaki Lacuesta, pero que le vamos a hacer, es una cuestión de educación cultural y a los distribuidores y exhibidores por mucha cultura cinematográfica que tengan lo único que les interesa es su educación económica. En parte lo entiendo.

  13. Pedro Jimenez 28/02/2008 | Permalink

    Interesante reflexión. La asociación de festivales en Andalucía no nace con la problemática del overbooking catalán y sin duda no hay ningún impulso por parte de la Generalitat. Fuera de allí sí hay muchos festivales que nacen y se crean de la nada… pero el principal problema, y quizás por eso sea interesante unirse es el tema del “código deontológico”. El de La Plataforma me pareció en su momento ejemplar., jajaja, hasta pedimos suscribirnos a él. Pero hay cosas que van siendo importantes para los festivales, la remuneración del creador por ejemplo es una de ellas. Nosotros pagamos todas las obras que se proyectan y no le cobramos al público. Me parece fuerte que se proyecten cosas en cine, que se cobre entrada, y que no se le pague a los productores… y no estoy hablando ni de piratería, ni de vegap, ni de sgae… nosotros nos dedicamos al vídeo y no suelen tener registradas sus obras en entidades, por eso sus derechos de comunicación pública los pagamos… de esa manera. el OVNI y otrs festivales lo están haciendo…

    por cierto se llama ASFAAN y tiene web en construcción http://www.asfaan.es y un saludo desde Sevilla

  14. Adelaida L.L.D. 20/07/2008 | Permalink

    Respecto a este artículo de hace ya casi un año, quiero aportar unas informaciones:

    a) El artículo habla de la posible caída de algunos festivales, en parte por la crisis económica, (artículo escrito en sep.2007) hoy crisis ya en boca de todos. El pequeño “Festival de Cinema Politic” parece que ha caído. Su web, a 8 semanas de lo que sería solamente su cuarta edición, aparece muerta. Intenté contactar con ellos sin éxito alguno. http://www.cinemapolitic.com/

    b) El Mecal – festival de cortometrajes, se celebraba en septiembre – este año 2008 no se celebra y se salta un año, se anuncia para abril 2009. http://www.mecalbcn.org

    c) Cabe recordar q en 2007 ya no se celebró el Festival de Cinema i Drets Humans, después de tan sólo tres ediciones, y que desapareció el Festival de Cinema del Sud i l’Est de Europa, tb llamado Posible, después de tan sólo 4 ediciones.

    d) En ese mismo periodo de tiempo, 2006-2008, han nacido el DocsBarcelona – festival de organización curiosa, ya que sus impulsores son una productora – que lleva 2 ediciones, y el MICEC, festival de cine contemporáneo europeo, raro engendro a medio camino entre congreso, festival y caos, y aún así capaz de traer muy buenas películas a la ciudad.

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO