Otra noche en la tierra

El realizador español David Muñoz ofrece desde los taxis de El Cairo el contraplano a los discursos televisivos ahogados en la actualidad. Ahonda en los tiempos muertos del conflicto egipcio reflexionando sobre los espacios de transición donde no están ocurriendo los acontecimientos, pero donde estos se cruzan en su camino.


    Post2PDF

A un año del estallido de las primaveras árabes, el cine documental comienza a atreverse, siquiera modestamente, a reflexionar sobre el significado de la revolución. Los festivales internacionales han dado un espacio para algunas de estas películas que, a pesar de la escasa perspectiva temporal, sí que han conseguido, no obstante, tomar distancias e ir más allá de la actualidad periodística.

Otra noche en la tierra del realizador español David Muñoz es una de esas películas que pretenden ofrecer el contraplano a los discursos televisivos ahogados en la actualidad, ahondando en los tiempos muertos del conflicto en Egipto para reflexionar sobre los espacios de transición donde no están ocurriendo los acontecimientos, pero que se cruzan en su camino.

La apuesta de la película es sencilla pero contundente: una mirada a las conversaciones de algunos/as habitantes de El Cairo con los taxistas que, atrapados en los interminables atascos de la superpoblada capital, ejercen de interlocutores, a veces activos, otras pacientes, de una variopinta serie de clientes de toda índole.

La puesta en escena, que durante gran parte de la película adopta el punto de vista del interior de los vehículos a través de un gran angular situado en el lugar del espejo retrovisor, muestra el interior de unos destartalados taxis que, por sí mismos, se convierten en escenarios de excepción para explorar los puntos de fuga de una sociedad en transición. La propuesta de la película supone una actualización del cine observacional donde todo el peso de la narración se apoya en los diálogos. Es, por lo tanto, la elección de personajes y sus conversaciones donde la película juega su mejor baza. A través de algunos de sus fragmentos, la película consigue huir de lugares comunes temáticos, pero también estéticos, para captar instantes de lo cotidiano.

De esta manera, este documental rompe estereotipos sobre la religión, la mujer o la revolución, lo cual no deja de ser una novedad para el espectador en la distancia. La mujer taxista es en este sentido un personaje con una fuerza arrebatadora, cuyas conversaciones, tanto con un hombre que no deja de criticarla y prejuzgar su capacidad para acometer las labores tradicionalmente asumidas por la mujer (“seguro que no sabe cocinar”) como con una mujer que tampoco acaba de aprobar su trabajo (“ser taxista es un trabajo para hombres” (…) “claro que mucho peor es pedir”) encaja con un estoicismo impecable, sacando a relucir el gran camino que aún queda por recorrer a una sociedad que ha estrenado democracia dando el poder al partido de los Hermanos Musulmanes.

La religión es otro de los temas subyacentes en las conversaciones escogidas por Muñoz, donde el uso de frases hechas de corte religioso, como lugares comunes para llenar el silencio entre extraños, va hilando los discursos a lo largo de la película. El realizador rodó más de sesenta viajes con catorce taxistas para, una vez en de vuelta a España, y con ayuda de un traductor, descubrir el valioso material en el montaje. Es ésta, precisamente la clave para la frescura del filme, gracias a la ausencia de un interlocutor que dirija el discurso, cuya presencia hubiera supuesto una adaptación del diálogo de los personajes a un hipotético guión. En este sentido, la desaparición de la figura del realizador, como elemento condicionante del espacio filmado es un gran acierto, quizá impuesto por su objeto, pero sin duda fundamental para que la película destaque entre tantas imágenes dedicadas al conflicto.

El tema de la revolución es a su vez otro eje que guía los diálogos de la película. La defensa de dos chicas jóvenes, con la cara totalmente cubierta, de las manifestaciones de la plaza Tahrir, o los comentarios de un taxista que pregunta a su cliente si participó en la revolución, ante cuya respuesta negativa declara abiertamente “entonces se perdió la mitad de su vida”, van hilando un discurso que pone en evidencia el desencanto que sucede a la utopía. Y es que el discurso de clases es otro que sutilmente va aflorando en las conversaciones: el encarecimiento de la vida, los continuos regateos y problemas económicos de taxistas y clientes son también una constante en la película, donde la surrealista imagen de una mujer con sus cuatro hijos volviendo loco a un taxista que no ve la hora de acabar la carrera, arranca una inevitable sonrisa ante una conversación paradójicamente monopolizada por las dificultades económicas donde incluso la educación es un lujo.

Cabe añadir que, con este trabajo, David Muñoz, ha dado un paso adelante respecto a películas anteriores, desligándose de visiones más paternalistas y lugares comunes en el contenido, y periodísticas en la estética. El director independiente, que ya había recibido reconocimiento en festivales con Flores de Ruanda (2009) muestra con este trabajo un paso hacia la madurez cinematográfica, que intenta ir más allá de la mera denuncia reportajística al uso para explorar una forma de entender el documental que se deslinda de sus trabajos previos.

– – – –

FICHA TÉCNICA:
Realización, guión y producción: David Muñoz
Productora: Híbrida
País y año de producción: España, 2012

Otra noche en la tierra de David Muñoz fue premiada con la Biznaga de plata, segundo premio al mejor documental, en el Festival de Málaga. Cine Español 2012, y ha participado hasta la fecha en certámenes como Documentamadrid, One Shot Film Festival en Armenia o Message to Man Film Festival en Rusia, entre otros.

Un Comentario

  1. miguel 30/10/2012 | Permalink

    bastante bueno el film, interesante y… algo similar a lo que pasa hoy en dia en la mayoria de naciones¡¡ entre ellos diria que mexico uno de los estos.

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO