Winter, go away!

Winter, go away! es un film colectivo filmado por un grupo de estudiantes rusos que, en un estilo clásico de “cinema direct”, constatan la resistencia social ante el tiránico gobierno de Putin. El documental fue estrenado en el pasado festival de Locarno.


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Ten filmmakers that shot their world (in the media era) (1)

Empecemos por lo mediático. En este documental aparece la performance entera de las Pussy Riot en una iglesia por la cual fueron presas, juzgadas y condenadas. Dura escasos segundos y es un acción muy fallida, rozando lo patético. Como acción política parece insignificante, como podemos comprobar en el film ante muchas otras acciones, pero su altísima repercusión mediática en todo el mundo ha alimentado la resistente corriente activista de denuncia contra el tiránico gobierno de Vladimir Putin.

A mi entender, el altavoz  mediático a las Pussy Riot también alimentó una línea de confusión y contradicciones, que se suma a la ya opaca mirada del mundo hacia Rusia. ¿Cuánto sabemos de la Rusia actual de Putin, de sus represiones internas, de su supuesto latrocinio (2), del funcionamiento general del país? Creo que en general no sabemos demasiado pero si nos guiamos por los grandes medios de comunicación tenemos muchas opciones de desinformarnos más. Ha habido muchos activistas juzgados y encarcelados por motivos políticos en los últimos años obviados por los mismos medios que, en un habitual alto grado de simplificación, decidieron de forma unánime conceder a las Pussy Riot un foco de atención mundial durante algunos días. ¿Por qué ése foco? ¿Quién decide que ahora sí toca hablar de ello y por qué motivos? Difícil de saber. El eco mediático y las acciones a favor suyo en todo el planeta fueron tan desproporcionadas que incluso parecen sospechosas. El film colectivo Winter, Go Away! trata precisamente de mostrar una visión fiable de esta “resistencia” en Rusia, quiere funcionar como aproximación creíble, como contraparte al servil periodismo local, pero también al periodismo occidental.

El documental está (bien) filmado por un colectivo de estudiantes de la escuela de cine Marina Razbezhkina, en total diez realizadores, cinco chicos y cinco chicas. Es un film hecho con los fundamentos del direct cinema norteamericano, y su objetivo es documentar los actos de protesta ante la débil democracia en Rusia que un grupo de personas llevan a cabo, esencialmente ante las venideras elecciones presidenciales de este mismo 2012. Esto incluye políticos opositores y grupos de activistas, con lo cual nos trazan un breve mapa de personajes: Alexei Navalny, un popular líder activista, Mikhail Prokhorov, un magnate que se presentó como candidato alternativo, Eduard Limonov (3), polémico escritor y político a quien doce años de manifestaciones contra Putin le contemplan, Olga Romanova, presidenta de la asociación de presos por motivos económicos Rusia detrás de las rejas, que muy a menudo son motivos políticos, o Matvey Krylov, un joven artista-activista también encarcelado, y entre varios otros, la aislada acción de las Pussy Riot. Todos ellos son filmados en sus momentos de acción política, en las calles repartiendo folletos, preparando o haciendo manifestaciones, llevando a cabo mítines públicos y debates internos. Remite a los clásicos del “género” como por ejemplo Grands soirs et petits matins de William Klein (1968) o Harlan County, USA de Barbara Kopple (1976).

Los realizadores también se encuentran al “enemigo” allí donde van. Policías con actitudes muy represivas y antidemocráticas, fanáticos religiosos que protegen las iglesias a puñetazos, ciudadanos humildes convencidos de las bondades del presidente, ciudadanos del interior del país traídos con autobuses para apoyar el candidato oficial… el clima de confrontación que muestra el documental es poco esperanzador y por lo que a la violencia oficial del estado respecta, da miedo.

Hay aspectos a los que no llega el documental, el activismo bloguero que aparece en segunda línea parece muy activo, pero no acabamos de percibir su peso, tampoco indaga por ejemplo en los periodistas, cuantos medios grandes son capaces de tener una línea editorial independiente (si los hay), por ejemplo. Son dudas, para un espectador ajeno a Rusia, que no aparecen resueltas. En sí, la narración es irregular, se intenta encauzar con una conversación de dos viejos obreros que abre y cierra el montaje, pero no se salva de esta manera de un puzle un poco caótico… pero quizás sea lo de menos. Documenta, deja constancia de, fecha un movimiento social histórico en Rusia, de manera honesta y sencilla, sin metáforas, ni visiones poéticas o personales.

Hay dos secuencias consecutivas filmadas en el día electoral donde queda demostrado que en algunas sedes hubo trucaje en los votos, trampas flagrantes. Gente que aparece masivamente en circunscripciones que no son las suyas, listas de ciudadanos que desaparecen, centenares de votos consecutivos a favor de Rusia Unida… Los activistas lo denunciaron, los cineastas lo filmaron, con la pasión, la cercanía y el compromiso de los cuales dejó constancia John Reed en esas mismas tierras hace casi 100 años. Internacionalmente se dio a conocer el fraude electoral (4) y hubo una fuerte ola de protestas (marzo), pero también de inmediato el “nuevo” presidente fue recibido por los máximos dirigentes de países como Israel, Alemania (junio), España (julio) o Reino Unido (agosto), que de facto autorizaron la legalidad de sus ilegalidades. Putin lleva en el poder desde el año 2000 y se aseguró con estas fraudulentas elecciones el mandato hasta 2018. Go away!, lárgate, inacabable invierno, las primaveras piden paso.

(1) Ten days that shook the world, John Reed, Boni &Liveright, Nueva York, 1919.
(2) Putin, el “esclavo” más rico de Rusia. Xavi Colás, El Mundo, 28/08/12. Informe Nemtsov – Martynyuk en pdf. Consultados 05/09/12.
(3)  Limonov, Emmannuel Carrère, Editions P.O.L. Paris, 2011.
(4) Observadores independientes denuncian fraude electoral en Rusia. Informativos TVE, 03/05/2012. Consultado 05/09/2012.

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FICHA TÉCNICA
Realizadores: Anton Seregin, Sofia Rodkevich, Alexey Zhiriakov, Denis Klebleev, Askold Kurov, Elena Khoreva, Anna Moiseenko, Madina Mustafina, Dmitry Kusabov, Nadezhda Leonteva.
Producción: Marina Razbezhkina Studio
País y año de realización: Rusia, 2012

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