Atelier Varan de Belgrado: “Serbia verité”

Atelier Varan Belgrade es una joven institución dedicada a la realización de cine documental en los Balcanes. Después de años de guerras brutales y gran inestabilidad en la zona, un grupo de entusiastas ha empezado filmar su entorno con mirada cinéfila.


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Atelier Varan

Atelier Varan Belgrade es una joven institución dedicada a la realización de cine documental en los Balcanes. Después de años de guerras brutales y gran inestabilidad en la zona, un grupo de entusiastas ha empezado filmar su entorno con mirada cinéfila. Han culminado 20 documentales en 3 años, algunos de los cuales han obtenido premios internacionales. En un oculto café belgradense nos econtramos con con Srdjan Keca (24 años, realizador y presidente) y David Salomon (42 años, realizador, productor y vicepresidente).

¿Cómo empezasteis a hacer cine?
Srdjan Keca (SK) – El Atelier Varan es una iniciativa francesa, iniciada por Jean Rouch hace unos 25 años. Desarrollan talleres prácticos de cine documental en países con pocos recursos. Empezaron en Mozambique en 1978, cuando la independencia. Han estado en Kenya, Sudáfrica, Camboya, Georgia, Rumania, Colombia, Venezuela… En 2004 vinieron a Serbia e hicieron un proceso de selección de alumnos. Se presentaron unas 90 personas y eligieron a 12, nosotros dos tuvimos la suerte de ser seleccionados.

David Salomon (DS) – El proceso de selección es muy peculiar y te ayudará a entender cual es la filosofía de Atelier Varan. No debes presentar ningún proyecto, ni idea de documental, ni cortometraje, nada. Buscan gente con ganas de contar historias y con calidad a la hora de hacerlo, la experiencia en el campo audiovisual no les importa. Sólo tuvimos que escribir un currículo en dos hojas, donde no podíamos poner nuestro nombre, ni edad, ni experiencia laboral… nada de lo que siempre hay en un CV. Simplemente “cuéntame tu mundo en 2 folios”. Y después en otra hoja debíamos describir a nuestros vecinos. Éste fue todo el proceso de selección.

¿Cómo fue el primer año y porqué continuasteis con el proyecto?
SK – En el 2004 conseguimos terminar 11 documentales, de las 12 personas seleccionadas. Fueron tres meses muy agotadores, donde no existieron fines de semana libres, hubo pocas horas de sueño… una dedicación absoluta. Pero nos encantó su forma de trabajar. Estábamos todos entusiasmados y decidimos organizar nuestro propio Atelier Varan para el año siguiente, donde culminamos 9 documentales más.

DS – Así nació Atelier Varan Belgrade. Los franceses se fueron pero nosotros queríamos seguir. Conseguimos varias subvenciones, de la Agencia Europea por la Reconstrucción, del gobierno francés y algunas más, y fundamos nuestro propio Atelier. Con la colaboración del original, pero dirigido por nosotros mismos. Organizamos todo lo necesario, pagamos a los profesores para que vinieran… y así lo volveremos a hacer en el 2007. Este año (2006) estábamos demasiado agotados.

¿Cual es el método de trabajo?
SK – Después de mirar bastantes documentales, nos lanzaron a la acción. Sin muchas clases teóricas ni técnicas, las mínimas. Es una forma de trabajar que te da una gran libertad de creación, casi total. Tanto en el guión, como en las posiciones de cámara…

DS – No te van poniendo notas, nadie te dice si esto va a funcionar o no… te dicen “guíate por tu instinto” o “pruébalo”. Esto supuso una gran cantidad de errores al inicio. Errores dramáticos. Pero fuimos aprendiendo a base de equivocarnos, no a partir de que alguien, antes de que tu hayas cogido la cámara, te diga “esto va a salir mal”. El material rodado lo mirábamos todos juntos: los profesores y los doce alumnos. Todo el material, en sucio. Y lo discutíamos. Fue un profundo proceso de terapia conjunta. Agotador pero de gran ayuda. Aprendimos rápido y cada uno desarrolló sus propias técnicas y trucos para no repetir errores. Aunque el referente es el cinema verité, los documentales que realizas son todos bastante diferentes.

¿Quién forma el Atelier?
SK – El grupo seleccionado estaba formado totalmente por serbios. Excepto David, que es inglés y un poco de todas partes, el resto somos de Belgrado o alrededores. La mayoría está cercana a los 30 años, aunque también hay excepciones. En el Atelier del 2007 se han inscrito 250 personas en el proceso de selección, de las cuales casi un centenar son de Croacia. Esto creará una dinámica nueva e interesante.

¿De qué tratan las películas?
SK – Todas, de una manera u otra, hablan de la guerra. Aunque algunos éramos muy pequeños cuando estalló el conflicto y no comprendíamos nada. Es una sensación compleja. Yo llego virgen al conflicto, pero ésa realidad está llamando a la puerta. Muchos adultos no quieren hablar de ello, los medios de comunicación hablan poco – y además han perdido toda la credibilidad – y muchos jóvenes no creen a nadie y prefieren intentar olvidarlo.

DS – Algunos documentales son muy personales, hay alguno experimental, otros de seguimiento… De los 20 trabajos terminados creo sinceramente que hay 6 o 7 muy buenos y que han salido al exterior con éxito, como la película de Srdjan, nuestra obra maestra. Entro otros profesores tuvimos a Leonardo di Costanzo (Odesssa, 2006), realizador italiano, Claudio Martínez, montador chileno (Allende, El caso Pinochet), Rennaud Personnaz, camarógrafo francés…

¿Cómo veis el futuro del documental en Serbia?
SK – En Serbia no es fácil hacer documentales. Primero por el dinero. A pesar de las subvenciones al final todos tuvimos que poner dinero de nuestro propio bolsillo para poder terminar las películas. Después la gente no está acostumbrada a separar documental y televisión. Aquí se unen estos dos conceptos, las películas se ven en el cine y los documentales son para la televisión.

DS – Para nuestro Atelier no será fácil seguir. Somos un grupo grande y siempre hay tensiones y puntos de vista diferentes. Así que después del taller del 2007 no sabemos que sucederá. Quizá nos escindimos en dos grupos diferentes, o en tres… Pero es así, creo que lo más importante no es estar siempre unidos sino los frutos que el Atelier Varan ha aportado aquí. Ha servido para que algunos hagan su primera película, para que otros descubran que pueden hacer cine, para que otros descubran que no pueden hacerlo… y ha generado una dinámica y un entusiasmo que intentaremos llevar adelante de una manera u otra.

De los veinte documentales producidos por Atelier Baran en Belgrado, el que más éxito ha tenido es After the War de Srdjan Keca, el retrato de una pequeña comunidad perdida en el laberinto étnico de los Balcanes. Srdjan posa su mirada en una familia Gorani, una comunidad eslava, serbia, pero conversa al Islam, que vive en Kosovo. Él sólo con su cámara se sumergió en el difícil territorio kosovar para filmar con planos largos y tranquilos a ésta familia: sus mujeres trabajando en el campo, un beodo y perdido hombre huído y un niño que encierra un fuerte drama. El documental ha ganado premios en Serbia y en Alemania y ha circulado por numerosos festivales.

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