Shadow Sites II

Shadow Sites II es un vídeo digital de un solo canal y está formada por una serie de imágenes aéreas del desierto iraquí. Sí, imágenes fijas, fotografías y tomas satelitales que escrudiñan de manera minuciosa un territorio que puede pensarse como árido, inhabitado y que, por el contrario, se muestra intervenido por el devenir humano.


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Arrainek eta zuhaitzek elkarren antza dute.
Antza dute uztaiengatik.
Kirmen Uribe (1)
(Los peces y los árboles se parecen. Se parecen en los anillos)

Vaya, que los árboles y los peces se parecen porque si se les realiza un corte horizontal es posible contar los anillos de su interior y saber así su edad. Ahora, la cuestión es, ¿esta fórmula puede hacerse extensible a las sinuosas líneas que se dibujan en el desierto iraquí? ¿Puede revelarse en ellas secretos recónditos de la civilización? Aún más, y de manera más concreta, ¿qué es lo que esconden esos caprichosos trazos circulares que se vislumbran en una de las imágenes de Shadow Sites II (2011) de Jananne Al-Ani?

Vestigios, restos arqueológicos, grandes estructuras metálicas, instalaciones militares, edificios en medio del desierto delimitados por una valla y que, vistos desde el aire, acaban por formar formas geométricas casi perfectas. Señales impresas en el territorio, al fin y al cabo, que comparten espacio expositivo con piezas mesopotámicas, estelas, tabletas, objetos de uso cotidiano, reconstrucciones virtuales de las ciudades y edificios de Uruk y Ur, joyas de tumbas reales, estatuas, así como filmaciones actuales de los yacimientos. Pasado y presente, el pasado impreso en el presente, incluso, que hace que entre la obra de Al-Ani y el resto de la exposición se forme una especie de diálogo secreto y visual que apela a la mirada, al viaje, a la memoria, y que acaba por otorgar a Shadow Sites II, también, un claro valor documental. Y es que, la obra de la videoartista y fotógrafa iraquí, que formó parte del pabellón “Wounded Water” de la 54ª edición de la Bienal de Venecia – de hecho, fue una de las piezas más celebradas de la muestra – ha sido incluida en la exposición Antes del diluvio. Mesopotamia 3500-2100 a.C. comisariada por Pedro Azara y que, tras su paso por Barcelona, podrá verse en el Caixaforum de Madrid entre el 27 de marzo y el 30 de junio de 2013.

Shadow Sites II es un vídeo digital de un solo canal y está formada por una serie de imágenes aéreas del desierto iraquí. Sí, imágenes fijas, fotografías y tomas satelitales que escrudiñan de manera minuciosa un territorio que puede pensarse como árido, inhabitado y que, por el contrario, se muestra intervenido por el devenir humano. Imágenes fijas, por otro lado, que acaban por verse sometidas a diferentes perspectivas de visión, a un absoluto dinamismo, propiciado, entre otros recursos, por imágenes que se mueven, que se van sucediendo las unas a otras de manera continuada, en una cadencia de fundidos entrelazados que van sobreimpresionándose de manera sutil. El zoom también juega un papel fundamental al sustituir éste el supuesto movimiento intrépido de la cámara, recreando el vaivén del vuelo, como si un helicóptero sobrevolase la zona en quiebros imposibles, formando una suerte de líneas incisivas cuya voluntad es penetrar en aquello que permanece oculto tras el velo de la extensa superficie arenosa. Así es como la imagen va acercándose de manera progresiva hacia la cámara, y lo hace de tal manera que el paisaje acaba por verse reducido a una rotunda materialidad plástica. Una masa ingente que gira, un inmenso y poroso muro blanquecino, un mapa de complejos trazos. En este sentido, la obra adquiere cierta evocación pictórica, escultórica también. Desde los rectangulares tejados blancos de una granja que recuerdan a grandes esculturas mínimal, hasta las uniformes líneas de la arena parecidas a las de cuadros como Die Fahne Hoch! (1959) de Frank Stella en el que éstas, como “inexpresivas” que son, aparentemente no significan nada; sin olvidar los pequeños arbustos y ovejas que parecen pequeñas y casi imperceptibles motas de pintura. Reminiscencias informalistas donde la materia cobra un notable protagonismo. No en vano, del mismo modo que el artista imprime la huella de lo matérico sobre el lienzo, o sobre cualquier otro soporte, el hombre acaba por hacer lo propio sobre la superficie del territorio en el que habita. El trazo inconsciente que dibuja y construye el testimonio colectivo.

Más allá de extensiones plásticas, visuales, el sonido también resulta ser un factor fundamental en la obra. De hecho, la música electrónica que acompaña a las imágenes contribuye no sólo al dinamismo de las mismas sino que, además, imprime cierto cariz misterioso, perturbador, a la pieza. Sugerencia del viento, puertas y goznes que chirrían, sonidos de elementos quebradizos y, en un leve momento, el sonido de un helicóptero y una breve conversación de radio entre dos interlocutores. ¿Resonancia de una suerte de fotógrafa-artista-exploradora ávida de paisajes sublimes? ¿Una especie de romántica contemporánea a la búsqueda de “regiones liminares, alejadas de la civilización” como los hielos polares de Caspar Friedrich o la Sicilia de Stendhal que “revelan nuevos mundos a los espíritus románticos” (2)?

La vuelta de la mirada a esos lugares que se presuponen inhabitados, vacíos, extensos, sin rastros de civilización. El desierto como campo de batalla, como geografía remota, como cartografía imposible. Aunque, por la situación actual y pasada de la zona, así como también por el eco de las imágenes aéreas de los Raids de la I Guerra Mundial o por el impacto producido por las imágenes de la Guerra del Golfo de principios de los 90 que fueron difundidas de manera masiva por televisión, resulta difícil apelar únicamente a la sublimidad del paisaje. A ello se debe, quizá, la perversa asociación de Shadows Sites II, condicionada también por ese lacónico momento sonoro, con Apocalypse Now (1979) de Francis Ford Coppola. Imágenes aéreas, música que acompaña a las imágenes, conflicto bélico. La opulencia descarnada del film de Coppola frente a la calma tensa de la pieza de Al-Ani. La ausencia y la desnudez. Tan sólo el recuerdo.

Hablaba T. E. Lawrence de un “desnudo desierto, bajo el cielo indiferente” (3). En Shadow Sites II ese “cuerpo desnudo” representa lo que Jean-Yves Jouannais ha venido a llamar “una lectura de la guerra por su geografía” (4). Esto es, el testimonio bélico desde el territorio. No obstante, la clara voluntad de valor testimonial y documental de Al-Ani no excluye que la obra desprenda una hermosa y sugerente plasticidad poética.

(1) Kirmen Uribe, Bilbao-New York-Bilbao, Elkar, Donostia, 2008, p.11.
(2) Remo Bodei, Paisajes sublimes. El hombre ante la naturaleza salvaje, Siruela, Madrid, 2011, p.140.
(3) T. E. Lawrence, Los sietes pilares de la sabiduría, Júcar, Madrid, 1986, p.250.
(4) Véase Diane Dufour, Jean-Yves Jouannais (ed.), Topographies de la Guerre, Steidl Editions/Le Bal, París, 2011.

La obra de Jananne Al-Ani estuvo presente en la 54ª edición de la Bienal de Venecia. Se pudo ver en CaixaFórum Barcelona dentro de la exposición “Antes del diluvio. Mesopotamia 3500-2100 a.C.” ya concluída. La misma exposición estará en CaixaFórum Madrid a partir del 27 de marzo.

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