People’s Park

Envolvente plano secuencia a través de un parque público de Chengdu, People’s Park es la última película que ha dirigido J.P. Sniadecki junto a Libbie Dina Cohn. Los dos son miembros del Sensory Ethnographic Lab, centro audiovisual especializado en trabajar la estética cinematográfica dentro de unas coordenadas sociales. Su apuesta les permite registrar decenas de situaciones, retratos individuales y en grupo, modos de ocio y descanso en este interminable parque urbano.


    Post2PDF

En 2008, el realizador J.P. Sniadecki acudió por primera vez a Chengdu, en el corazón de China, para filmar la demolición de un céntrico edificio. Su película, Demolition, además de ser un ejercicio de exploración del espacio público en transformación, le permitió entablar relación con esos trabajadores anónimos, nómadas que acudían a la gran ciudad para trabajar en la reestructuración del espacio ciudadano. Fijó su cámara para hacer diversos retratos en grupo (jóvenes skaters, trabajadores en el descanso, las horas nocturnas tras finalizar la jornada), que, en conjunto, devinieron en un retrato global del espacio de trabajo compartido durante las semanas que duró la demolición del edificio.

En People’s Park, Sniadecki vuelve a Chengdu junto a Libbie Dina Cohn para filmar de nuevo a grupos de personas en diversas actitudes de sociabilización, en este caso disfrutando de su tiempo de ocio en un famoso parque urbano de la ciudad. Retratos de todo tipo, diferentes estados emocionales, actividades coreografiadas… formas de interacción que dibujan una amplia mirada hacia ese espacio público en constante movimiento. La novedad de People’s Park es ese paseo que Sniadecki y Cohn quieren llevar hasta el extremo: un único plano secuencia que atraviese el inmenso parque de la ciudad china. Sin comentarios, sólo con el sonido ambiente que emana del parque, la cámara pasea como un viandante más, registrando colores, abstracciones sonoras, retratos familiares, solitarios o en grupo… Los ensayos para asimilar tan peculiar espacio de trabajo fueron abundantes. Según los directores, filmaron el parque en tres semanas en el verano de 2011, haciendo más de 20 tomas, portando ambos la cámara y el sonido directo.

El trayecto de la cámara está marcado por la espontaneidad y por el interés de registrar el tiempo. La gente mira a los realizadores, saluda, pasea junto a ellos, incluso parecen bailar por momentos con la propia cámara. No hay atisbo de incomodidad, de qué es lo que se puede hacer o decir delante del extranjero que filma, algo que sí ocurría en la anterior, Demolition. En aquella, los trabajadores se mostraban distantes, escuetos en sus frases iniciales y algo reacios a hablar con naturalidad ante la cámara del americano. Una de las virtudes de la película era cómo registraba poco a poco esa pérdida de desconfianza y la paulatina interacción entre director y trabajadores, eliminando la barrera que suponía la cámara. En el aspecto formal, había más planos generales al inicio, algunos de situación, y a medida que la relación era más fluida la cámara perdía rigidez y se liberaba, como en ese paseo final por la plaza gobernada por la estatua de Mao. La película era, por tanto, también la filmación de una relación que se iba forjando gradualmente.

Algo parecido ocurría en otra de las anteriores películas de Sniadecki, Foreign Parts (2010) codirigida junto a Véréna Paravel y premiada en el Festival Punto de Vista en 2011. En ésta, los directores vivían y se relacionaban con los habitantes del extrarradio neoyorkino de Willets Point, a la sombra del estadio de los Nets, para conocer sus realidades y mostrar ese extraño ecosistema urbano antes de su inminente disolución en la constante gentrificación a la que está siendo sometida Nueva York.

People’s Park va en otra dirección. La toma en plano secuencia aspira a filmar un momento concreto y se aleja del interés por dejar huella de una posible interacción entre directores y protagonistas. La relación con los transeúntes del parque es distinta; resulta cercana en algunos momentos, como en esos bailes donde parece que la cámara se mece junto a los habitantes de Chengdu como una extraña invitada a esa improvisada fiesta, pero la película prima extremar la forma cinematográfica (plano sin cortes y audio grabado en directo) para poder filmar ese instante de vida de los ciudadanos chinos. Lo que se filmaba en las anteriores Foreign Parts y Demolition era un proceso, aquí es un breve intervalo de vida. El registro del parque es una explosión colorista de momentos cotidianos, de descanso, de espectáculos en vivo en el parque, de largos tránsitos de un espacio a otro. El recorrido se inicia con un baile en grupo y se cierra con otro similar, dejando como última imagen un mar de rostros que saludan y sonríen a la cámara, cómplice como ellos de ese espacio de diversión.

Sniadecki y Cohn son miembros del Sensorial Ethnographic Lab, centro de investigación de la imagen de la Universidad de Harvard dirigido por el también realizador Lucien Castaing-Taylor. En torno a este centro trabaja una ingente nómina de realizadores interesados en las posibilidades de las nuevas tecnologías con el fin de “explorar la praxis corporal y el tejido afectivo de la existencia humana y animal, así como la estética y la naturaleza del mundo”. Dentro de esta descripción tan ambiciosa se han realizado, además de las ya mencionadas Demolition y Foreign Parts, piezas como Sweetgrass (Ilisa Barbash, L. Castaing-Taylor, 2009), On Broadway (Aryo Danusirio, 2011) o la reciente y premiada Leviathan (L. Castaing-Taylor y Véréna Paravel, 2012), así como interesantes exploraciones sonoras a cargo de Ernst Karel (1).

People’s Park engarza las dos ideas principales de este grupo: el interés por ciertas formas de sociabilización y la experimentación de las técnicas cinematográficas. No hay tanta intención de intervenir y tejer relaciones, ni de mostrar en pantalla la experiencia en el lugar durante meses de convivencia. Sniadecki y Cohn han planteado un ejercicio de observación radical, impresionista e inundado de bellos matices, además de explorar las posibilidades de tiempo en continuidad que aporta el cine digital. Sobre la literatura afirmaba Georges Perec que había que “dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos” (2). Resulta indicado parafrasearle al final de este texto y así terminar de valorar este ejercicio fílmico que es People’s Park: se antoja necesario escribir, escribir en tiempo real y mirar a los detalles, y así poder dejar surcos, rastros de aquello que acontece.

- – -

(1) Los trabajos de este grupo investigador pueden consultarse en la web del Sensory Ethnography Lab
(2) Georges Perec, “Especies de espacios” (Editorial: Ediciones de Intervención Cultural), 2003.

FICHA TÉCNICA:
Realización: Libbie Dina Cohn, J.P. Sniadecki
Montaje: Libbie Dina Cohn, J.P. Sniadecki
Producción: Libbie Dina Cohn, J.P. Sniadecki
País y año de producción: China, Estados Unidos, 2012

Voy a decirlo!


Tu dirección no se publicará. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

SUSCRIPCIÓN

Recibe mensualmente nuestra newsletter

También puedes sucribirte a través de nuestros Feeds

Y en nuestros canales de vídeo y redes sociales

  • You Tube
  • Blip.tv
  • Twitter
  • Facebook
  • Ocasionalmente, podrás seguir nuestras noticias, eventos y recomendaciones en el blog de nuestro partner venuspluton!com

    ETIQUETAS

    ARCHIVO