By Brakhage: An Anthology, Vol. 2

La segunda (y esperada) edición de la antología de Brakhage editada por Criterion recoge 30 películas agrupadas en seis programas de carácter transversal. Quizás la corona del set sea la monumental 23rd Psalm Branch, un estudio sobre la representación de la guerra y del sentimiento de culpa.


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By Brakhage: An Anthology, Vol. 2

“Antologizar” la obra de Stan Brakhage se presenta como una labor hercúlea, ya no tanto por su excepcional volumen (casi 400 películas si se consideran individualmente) como por la cantidad de distintos enfoques y aproximaciones que abordó durante sus cinco décadas de actividad. Lejos de la tópica imagen de Brakhage, muy a su pesar asociada con su producción inicial (1), y en particular con el manifiesto que abre Metaphors on Vision, su obra se revela mucho más diversa y ambiciosa, y la reciente edición de Criterion es una buena prueba de ello. Apenas tres meses después de su fallecimiento, este sello norteamericano publicaba la primera recopilación en DVD de cine experimental del autor. Siete años después nos llega el esperado segundo volumen, de mayor alcance y ambición que el primero. A diferencia de la anterior, las treinta películas que componen esta segunda antología se presentan agrupadas en seis “programas”, de entre una hora y hora y media de duración, con el propósito de facilitar su visionado. Lejos de intentar un análisis individual de cada película, trazaremos las líneas principales presentes en la selección.

El set se inicia con la pieza “de encargo” The Wonder Ring (1955) en la que Joseph Cornell solicitó a Brakhage que registrase los últimos días del tren elevado de la Tercera Avenida de Manhattan antes de que fuera demolido. Para Brakhage supone un cambio radical sobre su filmografía anterior, compuesta hasta entonces de psicodramas “convencionales”. Abandonando toda narratividad, su mirada se centra en los ritmos del tren, su superficie metálica, los reflejos y las distorsiones de los cristales; los viajeros apenas hacen acto de presencia, hecho que no gustó a Cornell para quien el tren representaba más una experiencia de contacto con la sociedad.

Posiblemente la joya de la corona del set sea la monumental 23rd Psalm Branch (1967), parte de la serie en 8mm. Songs, y uno de los escasos largometrajes en la filmografía de Brakhage. Nacida del tratamiento de la guerra de Vietnam que su recién comprado televisor “había traído a su hogar”, esta obra es un estudio sobre la representación de la guerra y del sentimiento de culpa. Brakhage lo aborda de forma indirecta utilizando metraje, no de Vietnam, sino imágenes de la Segunda Guerra Mundial experimentadas en su niñez, haciéndolo profundamente personal mediante la pintura sobre el celuloide (2). 23rd Psalm Branch es una obra que lleva la capacidad del espectador al límite, y demuestra la maestría de Brakhage con series de imágenes de guerra, muerte y violencia en empalmes de escenas de dos fotogramas.

La violencia es también el tema de Murder psalm (1980), una pieza única dentro de la filmografía de Brakhage. Compuesta únicamente por found footage y montada sin descanso a lo largo de tres días, surge de una aterradora pesadilla en la que Brakhage asesinaba a su propia madre. Sin embargo, el metraje utilizado es de lo más dispar: películas educativas, escenas dramatizadas de la revolución americana, un cartoon de un sucedáneo de Mickey Mouse… nada que en principio tenga relación directa con el metraje de su familia, en un uso intensivo del collage que recuerda a sus admirados Cantos de Ezra Pound.

A inicios de los años 70 Brakhage inicia una investigación sobre el “documento” como contrapuesto al documental tradicional, al que consideraba demasiado subjetivo (3). La inicia con su famosa Trilogía de Pittsburgh y continua en la secuencia múltiple The book of the film, macro-obra sobre la ‘vida cotidiana’ compuesta de las series Scenes from under childhood (1967-70), The Weir-Falcon Trilogy (1970), la serie Sincerity/Duplicity (1973-1980) y el filme en cuatro partes Tortured Dust (1984). De estas tres primeras series encontramos en la antología una parte de cada una de ellas: Scenes from under childhood, Section one (1967) sobre la experiencia de la infancia; The machine of Eden (1970), segunda y quizás más inocua parte de la Weir-Falcon Trilogy como meditación sobre la enfermedad y la recuperación y el enfrentamiento entre los roles de padre y cineasta; y Duplicity III (1980), última película de la serie Sincerity/Duplicity donde Brakhage quiso abordar de forma activa su autobiografía (Sincerity) y posteriormente se daría cuenta de la “duplicidad” que esta representación conllevaba (4).

Hacia el final de esta etapa, a finales de los 70, Brakhage inicia una nueva fase en su obra, buscando “nuevas formas de visión” a partir de la imagen abstracta que derivaría especialmente en el uso de  pintura directa sobre celuloide. En el grupo de series formado por The Roman Numeral Series (1979-80) The Arabic Numeral Series (1980-82) – de la que podemos ver Arabic 12 (1982) –, The Egyptian Series (1984) y The Babylon Series (1989-90), el autor hace uso de todo tipo de prismas y lentes para plasmar la forma que toman las imágenes mentales y experiencias en lo más profundo de la psique, previas a la consciencia.

A pesar de la admiración que sentía por Pound, ningún poeta le influyó tanto en su obra como Gertrude Stein. Visions in meditation (1989-90), cuyo título hace homenaje a las Stanzas in Meditation, única serie que se encuentra íntegra en este volumen, es la obra más Steiniana de Brakhage. Realizada a partir de metraje grabado a lo largo de un viaje en coche por Norteamérica junto a la que sería su segunda mujer Marilyn, cada parte está centrada en una determinada región, por lo que la serie logra transferir al espectador esa sensación de viaje: Visions in meditation #1 (1989) en Nueva Inglaterra y los bosques de Canadá; #2 (1989) en las ruinas de los indios Anasazi de Mesa Verde, Colorado; #3 en las cavernas de Carlsbad, en Nuevo México, y #4 en Taos, Nuevo México, en los alrededores de la casa de D.H.Lawrence. Todas ellas han sido realizadas siguiendo una misma técnica: el uso de la repetición como una forma de inicio continuo, y la mezcla de elementos dispares, sin seguir una gramática hasta el punto que la variación de cualquier elemento puede llegar a cambiar completamente el conjunto.

Casi toda la filmografía de Brakhage está compuesta por películas sin sonido, siguiendo la premisa de que la música sólo podía “interferir” en el proceso de la asimilación de la imagen. En las escasas excepciones que se incluyen en esta recopilación, la música no juega el habitual papel de complemento en el que esta se supedita a la imagen o viceversa, sino que, tratando de establecer un diálogo, cada medio mantiene su propio discurso. Este es el caso, por ejemplo de Boulder blues and pearls and… (1992), en el que la organicidad de las imágenes se contrapone a la mecanicidad de la música, a veces enervante, de Rick Corrigan. Más afortunada es la colaboración con Corrigan en Visions in meditation #3 (Plato’s cave) (1990). En “…” Reel five (1998), Brakhage trabajó sobre la pieza Flocking de su amigo de infancia, el compositor James Tenney, de nuevo buscando el diálogo entre imagen y sonido. Tanto imagen como sonido se presentan en “bandadas” (flocks) delimitadas por negro/silencio, pero sin buscar en ningún momento la sincronización, sino como el mismo elemento en diferentes dimensiones.

Las ediciones de Criterion son conocidas por el esmero llevado a cabo en la creación del master, en la  imagen y sonido; son autenticas “ediciones de estudio”  que se hacen rodear de las mejores fuentes y completos contenidos. Este segundo volumen de By Brakhage no es una excepción. A diferencia del primero, no encontramos los comentarios de audio que acompañan a cada una de las películas. En su lugar, Criterion ha incluido fragmentos de los “salones” que Brakhage realizó con periodicidad semanal entre los años 1993 y 2002 en la Universidad de Colorado, grabados por su amigo personal y colaborador Phil Solomon (5) . En estos salones Brakhage proyectaba películas suyas o de otros cineastas, que admiraba para luego iniciar un diálogo abierto sobre lo visto. Además se incluyen tres episodios de las entrevistas Brakhage on Brakhage (Collin Still, 1996-7) que aparecían en el primer volumen, y una entrevista realizada por la crítica de cine Marilynne Manson en 1990.  Los extras se completan con las grabaciones de dos conferencias dio en 1996: una explora los conceptos de ‘visión hipnagógica’ y ‘pensamiento visual en movimiento’ (moving visual thinking), otra las Stanzas in Meditation de Gertrude Stein y la gran influencia de la poetisa en su obra. Se incluye además For Stan (2009), un pequeño corto de 15 minutos grabado por Marilyn durante el viaje en el que Brakhage rodó Visions in Meditation, y uno de los pocos documentos visuales de Brakhage trabajando, manejando la cámara.

Acompaña a la edición un pequeño libreto donde Marilyn Brakhage realiza una larga introducción a los contenidos del set y los motivos que propiciaron la selección. Posteriormente Fred Camper comenta cada película de forma individual, aunque como suele ser habitual en él, sus interpretaciones suelen tener cierto tono oscurantista. Es de especial interés el texto de Mark Toscano, conservador del Academy Film Archive, ‘The hair in the gate: Preserving Brakhage’, sobre el proceso de conservación y las características materiales de las películas.

Esta reseña se ha realizado a partir de la edición en blu-ray, que no presenta diferencia en cuanto a los contenidos, aunque sí, como sería de esperar, en lo relativo a la calidad de imagen. Ciertos articulistas destacan que esta edición no aprovecha las capacidades de la alta definición y que dado que la casi totalidad de las películas fue realizada en un pequeño formato (de las incluidas sólo Chinese series ha sido realizada en 35mm) el formato DVD sería más que suficiente. Nada más lejos de la realidad. Basta comparar capturas con la edición en DVD como en la comparativa realizada por DVDBeaver para darse cuenta de las diferencias en color y definición. El blu-ray en este caso se revela como una herramienta esencial para acercarse de forma ‘más fiel’ al formato origen. E incluso aún insuficiente, ya que tal y como menciona Marilyn Brakhage en la introducción del libreto que acompaña a esta edición “obras maestras como Text of light (1974) o Passage through: A ritual (1990) fueron inicialmente consideradas, pero finalmente descartadas debido a la delicadeza de los sutiles efectos de luz y ritmos fílmicos que muchos sintieron representaban un gran desafío para ser reproducidos fielmente en formato digital”.

Esta segunda antología seleccionada por Marilyn Brakhage ofrece una buena panorámica de la filmografía de Brakhage. Aun siendo una fabulosa herramienta de estudio y deleite, habría que decir que la selección dejará con ganas de más al conocedor de la obra: aparte de las arriba mencionadas, se quedan fuera piezas seminales como Anticipation of the night (1958) (cuya ausencia puede ser atribuida a una posible reedición por Re:voir), The riddle of Lumen, la serie Faust, Sexual meditations… quizás a la espera de un hipotético tercer volumen. A pesar hacerse notar cierto ‘capricho’ en la selección de algunos títulos, como por ejemplo en la inclusión de The mammals of Victoria (1994), By Brakhage vol. 2 es un programa sólido, un verdadero corte transversal de la obra de Brakhage.

(1) “[The critical community] had already decided what type of films Brakhage made, and they didn’t want to be contradicted by anyone like the film-maker himself. I mean, they wanted Son of Dog Star Man, Dog Star Man Returns, Dog Star Man Meets the Wolf Man, and I simply wasn’t doing that anymore.” Entrevista con Richard Grossinger en Brakhage Scrapbook: Collected Writings 1964-1980. ed. Robert Haller (New Paltz, New York: Documented, 1982) p. 200.

(2) “…paint on film becomes one of the crucial formal devices for mediating a dialogue between the outwardness of the anonymously-photographed war “spectacles” and their deep moral impingement on the artist.” Gail Camhi, “Notes on Brakhage’s 23rd Psalm Branch.”, Film Culture 67-68-69, págs.97-108.

(3) En una carta dirigida a Hollis Frampton, Brakhage señala que buscaba “to get the Latin’s documentum sense of “example” in the first place… where “documentary’s “lesson” now sits. My photography of late has led me to a gathering of image (rather than editing) which refers to its Source … rather than reflect that Source”

(4) “A friend of many years acquaintance showed me the duplicity of my self. And midst guilt and anxiety, I came to see that duplicity often shown itself forth in semblance of sincerity. Then a dream informed that Sincerity IV. which I had just completed, was such a semblance.” Carta a Leslie Trumbull, 7 de Agosto de 1978. Citada en Nesthus, op.cit., pág. 318.

(5) Phil Solomon, que afirma poseer más de 120 horas de estas sesiones, ha estado publicándolas de forma más o menos regular en su blog Musings.

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