Todo comenzó por el fin

El abismo que representa el telón final de la muerte será el comienzo y recapitulación de contar lo acontecido. Las memorias colectivas a través de la visión de Luis Ospina del llamado Grupo de Cali o también Calliwood, memorias cinematográficas, culturales y de amistad en la Colombia de los años 70 y 80.


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El cineasta colombiano Luis Ospina nos presenta en este film de 3 horas y media de duración las memorias colectivas de un grupo cultural, al que se puede nombrar como Grupo de Cali, y que ubica en dos décadas amplias, desde los últimos 60 hasta los primeros 90. Como si de un retrato familiar se tratara, diversos miembros del grupo irán participando en un encuentro colectivo y en unas charlas para volcar (revivir, emocionarse) su periodo de actividad. Pero a la vez Ospina no esconde su destacada participación en ese colectivo, su mirada subjetiva a lo acontecido, ya que él mismo será punto de partida de esas memorias. Como si de un diario se tratase, el cineasta “abre” la película con una operación (“le abren”, literalmente) que le pondrá cerca del respeto a la muerte. Y será el abismo que representa ese telón final que dará pie a comenzar por el principio.

Las memorias mostradas del colectivo son hermosas. Brillan especialmente dos nombres que lideraron un poco más los proyectos, el multidisciplinar Andrés Caicedo, que muere siendo un autor inédito pero su ímpetu seguirá influyendo al grupo, y Carlos Mayolo, también fallecido. Son hermosas, pero, porque las declaraciones y recuerdos transmiten una vivencia grupal, transversal, una experiencia artística y social vivida de modo colectivo apasionadamente. “La auténtica historia del cine es una historia invisible. Historia de amigos que se unen haciendo aquello que aman”, cita a Mekas el film.

El grupo absorvió influencias también transversales, siendo el cine su principal expresión pero alrededor del cual orbitan la música, la poesía, la literatura, el teatro, las artes plásticas, referencias de artistas locales y de los Estados Unidos, y con relevancia el alcohol y las drogas de las cuales se hace bandera. Aunque la cultura hippie tiene un influjo inicial en el grupo, su actitud en mi opinión deriva hacia lo punk, por su contenido nihilista más que idealista. Ante la militancia del Tercer Cine, ante las dictaduras del Cono Sur y las sangrientas luchas sociales, hacia una Colombia que en los 80 fue por los caminos de la autodestrucción – el Grupo de Cali… y el Cartel de Cali -, según lo relatado sus experiencias y filmes no tienen la pretensión de cambiar el mundo. Aunque lo vieron venir, convivieron con ello, lo destacaron y también señalaron, como se cita en el filme “nosotros de rumba mientras el mundo se derrumba”.

Las memorias mostradas son también memorias fílmicas. Vidas contenidas en imágenes, fragmentos de películas, videos amateurs de making offs, de fiestas, de encuentros sociales del grupo, de entrevistas antiguas, actuales… donde se reagrupan secuencias de filmes, anécdotas de todo tipo, recuerdos amorosos, creyendo en la magia de la imagen para capturar el tiempo en este inmenso archivo.

Todo comenzó por el fin tiene un aire a testimonio definitivo. “Aquí estuvimos y esto hicimos”, nos cuentan los amigos del cineasta. Analizan los sucedido y en cierto modo se autoanalizan todos ellos. El filme es como una segunda parte de la collagística Un tigre de papel pero tomada en serio. El tono irónico y jocoso de la anterior película, que a partir de un “increíble” artista y activista político colombiano se repasa toda una época del país, se vuelve aquí una versión seria, larga y profunda. No deja de tener algunos de los rasgos característicos que en las obras de Luis Ospina encontramos (humor, maravillosos juegos de palabras, la presencia de la muerte) pero en esta cinta todo toma un peso mucho más relevante, dramático incluso, de testamento final. Para dejar alguna pequeña huella a su paso, para certificar el tiempo transcurrido, filmado y vivido.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Luis Ospina
Dirección de fotografía: Francisco Medina
Sonido: José Hernán Valenzuela
Montaje: Luis Ospina, Gustavo Vasco
Producción: Luis Ospina, Sasha Quintero
País y año de produccción: Colombia, 2015

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