Homo Sapiens, documental del futuro

Homo Sapiens es el último largometraje del prolífico y excelente realizador austriaco Nikolaus Geyrhalter. Es un documental donde el ser humano no aparece en el planeta Tierra, el cual visitamos en diversidad de espacios como si desde un futuro pudiéramos ver el legado de nuestra especie, igual que hoy podemos visitar dolmens y menhires e intentar hacernos una idea de cómo vivieron nuestros ancestros.


    Post2PDF

Nikolaus Geyrhalter (Viena, 1972) es, en mi opinión, uno de los mejores cineastas del documental en Europa. De producción constante, lleva realizados catorce largometrajes en las dos últimas décadas, su cine nace de unas raíces clásicas que las podríamos emparentar en continuidad con Wiseman, tomando prestado del direct cinéma la distancia personal para irse alejando más, para encuadrar la realidad en un amplio marco y dejar que fluya dentro de él. Su mirada es aséptica, escéptica, dura, contundente, la de un ser humano racional, científico, agnóstico. Le han interesado temáticas relacionadas con la existencia y supervivencia del ser humano como Das Jahr nach Dayton (1996), rodada en Bosnia a lo largo de un año después de la Guerra de Yugoslavia, Pripyat (1999), rodada en esta población cercana a Tchernobil, Nuestro pan de cada día (2005) acerca de la industrializada cadena alimentaria, o Donauspital (2012) sobre el funcionamiento de un hospital prestando especial atención a la robotización del mismo y la muerte. Este toque frío, siempre muy respetuoso con los filmados pero en algun aspecto algo cruel, me permite relacionarlo con una mirada centroeuropea – y en concreto austríaca – al mundo, ubicándolo al lado de cineastas como Ulrich Siedl o Michael Haneke.

Homo Sapiens es su último largometraje. Es muy frecuente en el cine documental indagar en historias del pasado para que reflejen problemáticas del presente. En este caso, el concepto de Geyrhalter es originalmente opuesto. Indagar en un posible futuro para mirar al ser humano a día de hoy. En una película sin seres humanos ni palabra alguna, propone una mirada imaginaria al legado de nuestra especie en el globo terráqueo. Igual que hoy podemos visitar dolmens y menhires e intentar hacernos una idea de cómo vivieron nuestros ancestros en la prehistoria, el realizador austriaco propone mirar cómo vivimos ahora, especialmente lo que hemos construído y cómo nos hemos organizado, como si tuviéramos la potestad de verlo desde el futuro.

El Homo Sapiens ha desaparecido de La Tierra. No tenemos ninguna explicación, si ha sido a causa de una epidemia, una guerra o se ha ido extinguiendo. Hay lugares donde hace tiempo que desapareció, pues la naturaleza ha engullido los espacios, pero otros parece como si el hombre hubiera desaparecido de repente, y algunos de sus utensilios aún estuvieran intactos en su lugar correspondiente. No dilucidaremos este misterio a lo largo de la cinta, pero el caso es que el ser humano ya no está presente. Queda el espacio, las formas que creó en el lugar que habitó, alguna de las cuales da pistas de como vivió.

Para su realización, el director se desplazó en búsqueda de destinos distintos donde poder plasmar este abandono (Europa, Estados Unidos, Japón, Argentina, entre otros). La puesta en escena es importante, ya que el equipo de rodaje alteró ciertos espacios cuando lo encontraron necesario, así como crearon posteriormente una reconstrucción total del sonido en un trabajo exquisito en este aspecto. “No queríamos que se oyera ningun ruido humano, lo que implica que apenas pudimos usar los sonidos originales registrados. Oímos en la película desde material de archivo hasta sonidos que creamos especialmente para cada imagen” (1). También la ordenación de secuencias y construcción de las mismas a través del montaje resulta clave para un film que requiere ser experimentado más que explicado. Esta construcción ficcional apresada en espacios de abandono reales, da opción al espectador a cavilar su propia posible Historia, efectuando a la vez una mirada crítica en retrospectiva hacia la humanidad presente y en futuro hacia qué será de La Tierra.

Ficha técnica:

Dirección: Nikolaus Geyrhalter
Dirección de fotografía: Nikolaus Geyrhalter
Ayudantes de cámara y sonido: Simon Graf, Christoph Grasser, Sebastian Arlamovsky, Thomas Cervenca, Georg Aschauer, Christian Haas, Matias Lackner, Gabriel Krajanek, Flo Brüning
Montaje: Michael Palm
Regrabación de sonido: Alexander Koller
Investigación: Maria Arlamovsky
Investigación de localizaciones: Simon Graf
Supervisor VFX / SFX: Matthias Halibrand
Equipo VFX / SFX: Ramona Hirt, Martin Nefe, Serafin Spitzer, Tobias Ascherman, Irene Kepl, Julian Grumer
Compositors: David Teichert, Matthias Halibrand, Julian Grumer
Diseño de sonido: Peter Kutin, Florian Kindlinger
Artista de Foley: Nils Kirchhov
Postproducción de audio: The Grand Post, Marco Zinz
Producción: NGF
Apoyo a la producción: Film Institut, FISA, ORF, 2DF, 3SAT, Film Fonds Wien
País y año de produdcción: Austria, 2016

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO