Upload Cinema / Nosotros los vivos

Hemos podido ver en Barcelona en los últimos meses dos propuestas que desde un mismo punto de partida, los vídeos de Youtube y portales similares, han creado dos eventos audiovisuales distintos. Upload Cinema, proyecto holandés que se decanta por una sesión atractiva y amena, y Nosotros los vivos de Andrés Duque, una proyección que indaga más en las posibilidades artísticas de la riqueza audiovisual que genera internet cada día.


    Post2PDF

Yosemitebear Mountain Giant Double Rainbow
特訓するねこ (Un gato entrenando duro)
Chat Roulette Funny Piano Improv #1
Anijam: Double Rainbow

Upload Cinema es un evento que llegó a España hace pocos meses pero nació en Holanda hace unos dos años y medio de la mano de Dagan Cohen y Barbara de Wijn. Se basa en elegir vídeos de Youtube a partir de un concepto que sirve de criterio de selección, por ejemplo “Remezclando la ciudad”, “Sólo queremos jugar, no trabajar” o sencillamente “Mejores vídeos virales del año 2009”. Esta selección, que está abierta también a la participación de creadores, se proyecta una vez al mes en diversidad de ciudades holandesas, en Barcelona (Cinemes Girona) y en Madrid (Pequeño Cine Estudio). Todos los programas son consultables posteriormente en su completa y adictiva web.

Ecología de lo visual (1)

Las posibilidades de selección tienen como único nexo común que el clip esté en Youtube. Así encontramos vídeos que podríamos categorizar como ficción, documentales, animación, publicidad y videoclips, esencialmente (no eligen vídeos que no sean explicativos o narrativos, están ausentes los clips más abstractos o con un lado más experimental). Las fuentes son filmaciones de los usuarios subidas al portal o imágenes exportadas de películas, noticiarios y retransmisiones televisivas que también se localizan en él. Hasta aquí nos encontramos con una propuesta innovadora, de resultado en general divertido, que pone en primer término la variedad audiovisual de la red planteando un nuevo tipo de evento a partir del “cine hipermoderno” tal como lo categorizaba Alfonso Martínez (2) pero que no va más allá de una compilación lineal del material. Cada mes el resultado será más o menos atractivo en función de la originalidad del tema, del acierto en el criterio de selección de los clips y del orden en que estos sean dispuestos. Se trata de escoger y ordenar los vídeos para pasar una hora amena y entretenida. Es significativo como se proyecta la compilación: todos los vídeos, unos 40, son separados por intertítulos, que incluyen su título, su número y el nombre del seleccionador o del creador que ha participado enviándolo. Un corte constante en el ritmo de la proyección que, por un lado, ayuda a hacer comprensible cada vídeo por separado, pero por otro lado desune las posibilidades más creativas, renunciando a una lectura artística y desaprovechando la riqueza de esa variedad antes comentada. No hay voluntad de intervención.

Estas “posibilidades más creativas” son las que Mauro Andrizzi (Iraqi Short Films, 2008), Dominic Gagnon (RIP Pieces in America, 2009) o Jon Thomson y Alison Craighead (A short history about the war, 2010) han indagado, demostrando que buscar, seleccionar y remontar vídeos en el océano de imágenes en movimiento de internet puede dar pie a películas muy singulares. Intervenir y fragmentar,  reciclar y reordenar para repensar.

En fechas colindantes en que Upload Cinema llegaba a Barcelona encontramos una sesión “youtubera” llevada a cabo (3) por el realizador Andrés Duque que se asemejaba en la idea anterior pero no así en su desarrollo. Bajo el título Nosotros los vivos el realizador re-unía clips de internet en búsqueda de nuevas expresiones creativas, bajo un concepto que oscilaba entre la vida, lo vivo, nosotros, frente a lo muerto, la muerte, lo fantasmagórico. El criterio de selección distanció totalmente su sesión performativa del evento holandés. Mientras Upload Cinema se decanta hacia lo exitoso, Duque derivaba más hacia lo extraño y lo oculto. La selección de los vídeos de Upload Cinema busca en general tres ejes muy populares: el humor, la música, y la solidaridad/denuncia. Los mismos ejes temáticos que convierten los vídeos de estos portales en los más visitados. Por su lado el venezolano mostró verdaderos hallazgos, vídeos en las catacumbas de Youtube y otros portales que necesitan de una larga y meritoria búsqueda para dar con ellos, algunos son vídeos que permanecen invisibles durante años a los ojos de los incontables usuarios que se conectan a diario en esta web y similares.

Las imágenes de Upload Cinema apelan a las emociones del espectador, como fue la no muy interesante sesión Feel good (sentimientos de ternura por una declaración de amor coreografiada, de alegría por el baile techno de un abuelo, de “todo – es – posible” por un caso de superación personal) o a un atractivo visual, como fue la más jugosa Twisting time, que se centraba en la distorsión del tiempo en la imagen. La mejor parte del proyecto es la de destacar los vídeos amateurs, espontáneos, esta especie de documentales caseros con multitud de ramificaciones temáticas que caracterizan la fama de Youtube, por ejemplo por citar sólo uno, el orgásmico Double Rainbow. Otra parte importante es la de señalar algun trabajo que destaque por algun motivo dentro del magma de contenidos en que el portal se ha convertido, como por ejemplo Bathtub IV de Keith Loutit, cortometraje entre varias fronteras, perfeccionado falso documental presentado como una animación.

Las imágenes de Nosotros los vivos apelaban más hacia un lado reflexivo, sin dejar de ser una proyección sorprendente y divertida. Los vídeos, originales y peculiares, ordenados de manera sugerente crearon entre ellos poderosas conexiones enigmáticas. Nosotros los vivos disponía los clips de manera lineal pero sin los intertítulos de presentación de cada uno de ellos que hay en Upload Cinema, un hecho que permitía relacionarlos entre ellos. Hacia el final de la proyección hubo unos diez minutos que, a mi entender, fueron los mejores. El realizador encadenó muchos clips sin pausa y fragmentándolos, uniendo todo tipo de caídas, saltos, inmersiones, finales abruptos. Fue en estos instantes donde observamos como una lista de vídeos se transformaba en el (mágico) nacimiento de una posible película. Una práctica  entroncable a la del cine de remontaje o a la del found footage, con la connotación de que el archivo rescatado “está vivo”, las fuentes son usuarios de todo el planeta que aportan material a diario.

Aunque sería inexacto encasillar Upload Cinema en una sola definición, sí podríamos decir que en general se decanta por un “youtube comercial”, promocionando los hits, toda la cultura de los vídeos virales, sus réplicas, los memes, etc. Y la segunda propuesta, que incluye también las películas anteriormente citadas, es una mirada autoral o artística a todo ese material, con la voluntad de investigar las posibilidades del lenguaje audiovisual en la red.

Preservar los vídeos

La tarea de las filmotecas de catalogar, conservar y restaurar las películas podría tener un equivalente en internet, una práctica de salvar y archivar los vídeos que según determinados criterios se considerase que valiese la pena guardar. Algunos de los clips que, por ejemplo, Upload Cinema ha ido eligiendo estos años se han perdido. El usuario ha suprimido su cuenta o han sido borrados porque infringían alguna norma. Algunos de los más antiguos, después de cambios en los formatos del portal, han perdido mucha calidad en la definición y su pixelación es extrema, son a la práctica invisionables. La variedad y libertad audiovisual que podemos encontrar en la red es explicativa de nuestra época contemporánea y una fuente de imágenes de archivo del futuro y, como tal, habría que pensar en preservarla.

– – –

(1) Joan Fontcuberta, decálogo postfotográfico: “En la responsabilidad del artista: se impone una ecología de lo visual que penalizará la saturación y alentará el reciclaje.”

(2) Cinco años con youtube_el cine hipermoderno o el nuevo panorama audiovisual, Alfonso Martínez, Do-cumenta, 19/04/2010. Última consulta 25/06/2011.

(3) Nosotros los vivos se realizó en dos ocasiones en Barcelona, en la sala Freedonia y posteriormente en el ciclo Xcèntric del CCCB.

SUSCRIPCIÓN

Suscribirse a la newsletter

Redes sociales y canales de vídeo

  • Facebook
  • Twitter
  • Vimeo
  • ETIQUETAS

    ARCHIVO