Johan Van der Keuken. La imagen-cuerpo

El pasado mes de abril, Intermedio editó tres nuevos DVDs que recogen buena parte del trabajo del cineasta holandés Johan Van der Keuken. Nos acercamos a su cine a través de este articulo publicado originalmente en el libro Cine directo. Reflexiones en torno a un concepto, coordinado por María Luisa Ortega y Noemí García y editado por el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y T&B editores.


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VdK

“Adiós, pequeña forma” le dirá Van der Keuken a Herman al final de la película. Lo importante es que a través del descubrimiento de esa percepción radicalmente diferente del ciego el cineasta reflexionará sobre sus medios, sobre el poder de la mirada en la construcción de lo real. ¿Cómo filmar al otro? ¿Cómo retratar lo diferente? ¿Cómo filmar la ceguera mediante la visión? ¿Cómo olvidar que “todo realizador es un ciego profesional” (7)? Algo separa al cineasta y al personaje, una barrera infranqueable que abre un espacio de incertidumbre, de no saber. Si existe aquí un acercamiento directo a lo real, pronto nos separamos, porque el personaje rompe la representación y hace estallar el molde en el que se trataba de encorsetarlo. ¿Y no hay algo insostenible en el hecho mismo de que a partir de este film la postura del cineasta trate de asimilarse a la del ciego, cuya percepción del universo “se limita a la altura y longitud de su cuerpo” (8)? ¿Acaso no encontramos aquí ese deseo keukeniano, casi utopía artística, de un cine que afirma la materialidad del que mira, que se rige ante todo por los límites y condiciones que implica relacionarse con el mundo a través de una cámara? “La observación de los ciegos ha permitido a JvdK elaborar una concepción compleja del espacio que él ha integrado […] Trasladado al cine ha llegado a la idea de agujero. Se trata de utilizar el aspecto fragmentario del film para ampliar el campo de nuestro imaginario, y así llenar esa ausencia con aquello que pertenece a nuestra experiencia” (9).

Treinta años más tarde Van der Keuken escribirá como propuesta de filmación para Amsterdam Global Village: “cine directo: cuerpo y cámara unidos en el tiempo de la toma” (10) . En esta fórmula se exponen de manera sintética los elementos puestos en juego en la retórica del directo. Ahora bien, si su sentido para los cineastas americanos suponía, desde el presupuesto de un privilegio de la observación, un acercamiento más verdadero a lo real, en el cine de Van der Keuken los elementos se trastocan. Comolli ha definido perfectamente el sentido de esta revolución del cine directo a través del concepto de inscripción verdadera: “llamo inscripción verdadera y escena cinematográfica, a esta especificidad del cine de reunir, en un mismo espacio-tiempo (la escena) uno o más cuerpos (actores o no actores) y un dispositivo de máquina-cámara, sonido, luces, técnicos” (11). En ese espacio nuevas realidades se ponen en escena. Y sin duda, uno de los mayores aciertos del directo será el descubrimiento de la dimensión del sujeto en esta inscripción del cuerpo filmado – piénsese en el último plano de Dylan en Don’t Look Back (D.A. Pennebaker, 1967) o en el personaje principal de Salesman (David y Albert Maysles, 1969). Un impensado se instala en esa inscripción del cuerpo del otro: el otro como sujeto. Ahora bien, si para el directo el sujeto es accesible desde los presupuestos del modelo observacional, en Van der Keuken esta realidad será desmentida, porque en algún punto se produce una ruptura, un cortocircuito en la relación filmador/filmado. Ahí está Philippe en Le Masque como personaje que se ficciona ante la cámara, o los miembros de la familia del cineasta en Vakantie van de Filmer (Les Vacances du Cinéaste, 1974) como seres extraños desde el momento en que son sometidos a la violencia de la filmación.

Porque, ¿qué cuerpo es el que se pone en escena en esa duración de la inscripción verdadera? Sin duda el del otro, pero también el del cineasta. Para Van der Keuken ese cuerpo de cineasta es esencial, porque gracias a él puede desarrollarse un punto de tensión entre el sujeto filmado y el sujeto que filma, una violencia que permite pensar de manera más compleja lo real, que introduce un elemento extraño y una dimensión de duda metafísica (12) . “El directo –señala Comolli– desarrolla una intimidad rítmica nunca accesible antes salvo para la imaginación, la poesía, o la novela” (13). Esa rítmica se daba entre el cuerpo-sujeto del otro y el cuerpo-sujeto del cineasta. Sin embargo, esa dimensión del cuerpo-sujeto del cineasta quedaba en el directo reducida a una mera posición observacional, que no ponía en duda el mundo presentado por las imágenes, que trataba de enmascarar su presencia amparándose en la coartada de una supuesta “buena posición” del observador. Para Van der Keuken el modelo quedaba incompleto en cuanto que escondía lo aleatorio y fragmentario de la filmación, sin integrar de manera patente la duda y la experiencia del sujeto que filma.


7. Thomas Todde, “Démontage du regard définitif”, Images documentaires (nº29-30, 1997), p.37.
8. Johan van der Keuken, “L’Enfant aveugle”, Aventures d’un regard (París, Cahiers du cinéma, 1998), p. 106.
9. Thomas Todde. “Démontage du regard définitif”Images documentaires (nº29-30, 1997), p.38.
10. Texto sobre el proyecto inicial de Amsterdam Global Village. “First concept”, en la web oficial del cineasta. De hecho el primer título que propuso el cineasta para la película era el de “Amsterdam / Cinema Direct”.
11. Jean Louis-Comolli, “Del realismo como utopía”, Filmar para ver. Escritos de teoría y crítica de cine (Buenos Aires, Ed. Simurg/Cátedra La Ferla (UBA), 2002), p.188.
12. Sobre esta dimensión metafísica en JvdK véanse dos textos de Alain Bergala: “JvdK revisité”, Images documentaires (nº 29-30, 1997) pp.13-15, y “On Photography As the Art Of Anxiety”, The Lucid Eye. The Photographic Work. 1953-2000 (Ámsterdam, Editions de L’Oeil / De Verbeelding, 2001), pp. 17-25.
13. Jean-Louis Comolli, “Luz resplandeciente de un astro muerto (El cine directo)”, Filmar para ver. Escritos de teoría y crítica de cine (Buenos Aires, Ed. Simurg / Cátedra La Ferla (UBA), 2002), p.129.

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2 Comentarios

  1. David 17/02/2011 | Permalink

    HOLA, DISCULPA!

    Quisiera saber donde se prodria bajar el documental de Johan van der Keueken “The Long Holidays”?
    Muchas gracias.

  2. Alfonso Palazón 19/12/2013 | Permalink

    Interesante

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